El Ayuntamiento de Cuenca ha aprobado por unanimidad la adhesión al manifiesto “Ponle Freno Peatones 2030”, una iniciativa centrada en la mejora de la seguridad vial para peatones, en un punto del orden del día que quedó condicionado por un fuerte choque político previo entre grupos y la retirada de palabra a la líder del Grupo Popular.
La moción, presentada por el Grupo Municipal Popular, no llegó a debatirse en su totalidad tras un enfrentamiento en el arranque del punto, cuando la portavoz popular, Bea Jiménez, aludió a lo ocurrido en el debate anterior y realizó una afirmación que motivó la intervención inmediata de la presidencia del Pleno, en ese momento ejercida por la primera teniente de alcalde, Saray Portillo.
El momento de mayor tensión se produjo cuando la presidenta del Grupo Popular, Jiménez, al hilo del debate previo, lanzó una expresión que encendió inmediatamente el Pleno al hablar de “prácticas mafiosas”, en referencia al funcionamiento del expediente y a la gestión del asunto. La afirmación provocó una reacción inmediata desde la presidencia de la sesión, que exigió de forma reiterada su retirada al considerar que suponía una descalificación directa al equipo de gobierno. Jiménez, sin embargo, defendió que no había insultado a nadie, mientras la mesa insistía en que la expresión debía ser retirada para poder continuar con su intervención, lo que terminó derivando en la expulsión de la palabra y en la interrupción de su turno en un ambiente de fuerte tensión entre los grupos municipales.
Portillo exigió la retirada de las palabras al considerar que se había producido un insulto al equipo de gobierno. “Nos acaba de llamar mafiosos. Y yo no se lo voy a consentir”, afirmó, advirtiendo de que no continuaría el turno de intervención si no se retiraba la expresión.
Jiménez negó haber insultado al equipo de gobierno y se negó a retirar sus palabras, lo que llevó a la presidencia a dar por concluida su intervención. “Señora Jiménez, no va a continuar si no lo retira”, zanjó Portillo antes de cerrar su turno.
Intervención truncada y reproches cruzados
Tras la interrupción, la portavoz popular no pudo finalizar la defensa de la moción, lo que elevó la tensión en el salón de plenos. Jiménez llegó a ironizar con la situación al dirigirse a la presidencia del Pleno: “Menos mal que no es usted la alcaldesa”, a lo que Portillo respondió con un aviso sobre su continuidad política futura.
El intercambio provocó un nuevo requerimiento del alcalde, Darío Dolz, que regresó momentáneamente a la sesión para pedir que se retiraran las expresiones ofensivas “en aras del consenso”, subrayando que no se pueden emplear términos que supongan una falta de respeto institucional.
Una moción sin debate, pero aprobada por unanimidad
Pese al bloqueo del debate, el contenido de la moción quedó integrado en el acuerdo del Pleno, dado que el Ayuntamiento ya está adherido a la campaña “Ponle Freno Peatones 2030”.
El portavoz de Vox, Rafael Rodríguez, consideró innecesario prolongar la discusión al señalar que “si estamos adheridos, pues yo creo que ya sobra ningún comentario”.
En la misma línea, desde Cuenca en Marcha, Pablo García defendió el voto favorable, aunque aprovechó para pedir a los grupos mayor centrarse en los asuntos de ciudad: “Me gustaría que por una vez una de estas discusiones versara sobre algún asunto que pasa en la ciudad, en lugar de estar discutiendo sobre si me ha insultado o si me ha quitado la palabra”.
Llamamiento a rebajar la tensión política
El concejal de Cuenca en Marcha fue más allá en su intervención, instando a los grupos mayoritarios a rebajar el tono del debate político en el Pleno y a centrar las discusiones en asuntos de gestión municipal.
“Discutan sobre algo que nos afecte”, reclamó, en referencia a la dinámica de enfrentamientos entre PP y PSOE que marcó el inicio del punto.
Adhesión aprobada sin votación formal
Finalmente, el alcalde dio por concluida la moción al constatar la adhesión ya existente del Ayuntamiento a la campaña, lo que permitió cerrar el punto sin votación específica y con el acuerdo incorporado por unanimidad.
Dolz aprovechó su intervención final para reprochar la expresión utilizada en el debate inicial, defendiendo que “los insultos… me parece que están fuera de lugar y es una falta de respeto tremenda al Pleno y también a la gente que nos está escuchando”.
Con ello, el Ayuntamiento cerró una moción centrada en la seguridad vial que terminó convertida en un episodio de alta tensión política más que en un debate sobre movilidad peatonal.