La tarde de Sábado Santo ha vuelto a teñirse de recogimiento en Cuenca con la salida de la procesión del Duelo desde San Esteban, una cita que este año ha incorporado importantes novedades que han enriquecido su identidad única, especialmente en el plano musical y patrimonial.

Una marcha inédita que amplía el repertorio conquense
La Venerable Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores y las Santas Marías ha protagonizado uno de los momentos más destacados con el estreno de «Marías», una composición creada expresamente por el músico Manuel Millán de las Heras. La pieza ha sido interpretada por la Agrupación Musical Alfonso VIII, sumándose a un repertorio muy particular.

Y es que esta procesión se distingue por alejarse de las marchas procesionales convencionales. En su lugar, apuesta por adaptaciones de música de capilla y obras originales de autores locales como Luis Vicente Sánchez, José Mencias, Fernando Ugeda, Pedro José García, Óscar Contreras o Juan Carlos Aguilar, consolidando un sello sonoro propio al que este año se incorpora Millán.

Una carraca toledana como nuevo símbolo sonoro
Entre los estrenos más llamativos figura también una carraca artesanal, elaborada en la localidad de Quintanar de la Orden, conocida por su tradición en este tipo de instrumentos.
La pieza, realizada específicamente para la hermandad por un artesano de la localidad, aporta un elemento sonoro austero y profundamente simbólico, en perfecta sintonía con el carácter de la procesión.
Novedades en las imágenes titulares
El patrimonio textil y ornamental también ha vivido importantes incorporaciones. La Virgen de los Dolores ha estrenado un nuevo tocado, donado por los vestidores, quienes también han regalado un cordón de hilo de oro para la imagen de María Magdalena.

Por su parte, María Salomé ha lucido un nuevo broche, donado por una hermana de la cofradía, completando así un conjunto de estrenos que refuerzan el cuidado y la devoción hacia las imágenes.
Una procesión única en Cuenca
Todos estos elementos han contribuido a engrandecer una de las procesiones más especiales de la Semana Santa de Cuenca, caracterizada por su sobriedad, silencio y profundidad emocional.

Los estrenos de este Sábado Santo no solo suponen una mejora patrimonial, sino que refuerzan la identidad propia de la procesión del Duelo, consolidándola como una de las manifestaciones más auténticas y conmovedoras de Cuenca, donde tradición e innovación se dan la mano sin perder su esencia.
/Fotos de Néstor Robayna/






































































































































































































































