Del sobrecogimiento de Cuenca al final más conmovedor: los grandes momentos y novedades de la procesión En El Calvario

La procesión del Viernes Santo volvió a dejar estrenos, aniversarios y detalles cargados de simbolismo en una tarde de sol, emoción y enorme belleza nazarena

La procesión En El Calvario ha vuelto a regalar una sucesión de escenas que explican por qué esta procesión ocupa un lugar tan especial en el corazón de Cuenca. La salida, con algo más de media hora de retraso por el encierro de Camino del Calvario, abrió ya una tarde cargada de expectación.

Foto: Agonía por la calle Alfonso VIII / Kataixa Torres

Desde esos primeros compases, con la ciudad aún latiendo al ritmo del Viernes Santo, se intuía que iba a ser una procesión grande, de las que dejan poso. Entre los momentos más destacados estuvo la salida de los pasos en San Esteban, la Puerta de Valencia y El Salvador, así como la subida hacia la Plaza Mayor, empañada por el enfado de hermandades, nazarenos y penitentes al encontrar suciedad y restos de basura en la calle, una imagen muy criticada por el riesgo que suponía para quienes hacen penitencia descalzos y por la mala estampa que se ofrecía a visitantes y turistas.

A las 15.30 horas, la llegada de la Virgen de las Angustias a la Plaza Mayor dejó uno de los episodios más emocionantes de toda la tarde: bajo los arcos sonaron la Marcha de Infantes, La muerte no es el final y Sacramento para entrar en el Palacio Episcopal, mientras muchas personas no podían contener las lágrimas.

Foto: Entrada Virgen de las Angustias en el Palacio Episcopal / Kataixa Torres

También fue especialmente impactante el paso del Cristo de los Espejos, resplandeciente bajo el sol y envuelto en ese silencio absoluto que solo Cuenca sabe tejer, un silencio tan hondo que parecía detener incluso el aire. La procesión dejó además otro instante muy señalado en las curvas de la Audiencia, hacia las 17.20 horas, con el calor cayendo a plomo sobre nazarenos y penitentes, especialmente en hermandades como la del Descendimiento, cuyo negro riguroso absorbía todo el sol de la tarde.

Allí se hizo visible el enorme esfuerzo físico de una procesión bellísima, pero exigente. Carretería, completamente abarrotada de público se entregó a sus cruces, un desfile procesional compuesto por un total de 8 de suma belleza.

Foto: Participación infantil / Kataixa Torres

Superada Carretería, la Exaltación vivió en San Esteban una despedida especialmente cálida por sus 75 años de historia, con la Banda de la Junta de Cofradías interpretando Jerusalén mientras los banceros mecían el paso con emoción. Y como broche, tras la subida del Cristo de Marfil, la Agonía, la Lanzada y el imponente Cristo de los Espejos, la Puerta de Valencia, abarrotada, aguardó la llegada de las Angustias en uno de los finales más conmovedores del día, acompañado por el coro de la Catedral, las voces tiernas de las monjas concepcionistas y un repertorio final que volvió a encoger el corazón de Cuenca.

Foto: Marcha Jerusalén a la Exaltación en su 75 aniversario / Kataixa Torres

Las novedades de En El Calvario

La procesión dejó también varias novedades y detalles especiales dentro de sus hermandades, pequeños gestos que engrandecen aún más el patrimonio sentimental de En El Calvario. El Descendimiento presentó como estreno un sudario donado por una hermana, una aportación cargada de intimidad y devoción para uno de los pasos más bellos de la Semana Santa conquense.

Foto: Descendimiento / Kataixa Torres

La hermandad del Cristo del Perdón celebró sus 75 años de historia, una efeméride muy significativa que tuvo reflejo no solo en el cariño con el que fue acompañada durante la tarde, sino también en la entrega a la Banda de la Junta de Cofradías de un corbatín conmemorativo para su bandera.

Foto: La Exaltación entrega a la Banda de la JdC un banderín por su 75 aniversario / Kataixa Torres

La hermandad del Cristo de la Luz probó además hachones naturales, buscando una nueva forma de realzar la presencia del venerado Cristo de los Espejos, que este año brilló con una fuerza especial gracias también a la claridad de la jornada. La Lanzada estrenó para su Virgen un nuevo tocado donado por la camarera de la hermandad, Aurora, sumando así un nuevo detalle de mimo y cuidado al conjunto.

Foto: Hachones Cristo de los Espejos / Kataixa Torres

Por su parte, Nuestra Señora de las Angustias procesionó por primera vez En El Calvario con los faldones del paso estrenados en la Magna del pasado 4 de octubre, incorporando a su ya imponente presencia un elemento nuevo que fue contemplado con enorme cariño por los fieles.

Junto a todo ello, llamó además la atención la gran presencia de niños a lo largo de toda la procesión, especialmente en torno al Descendimiento y a las Angustias, una participación muy significativa que deja entrever la fuerza con la que la Semana Santa de Cuenca sigue echando raíces en las nuevas generaciones.

Alba Soledad Moya

Natural de Cuenca. Graduada en Periodismo por la UCLM. Experiencia en medios de comunicación como CMM o La Sexta.
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