La comunidad venezolana en Cuenca: «Los cambios son reales y no tienen vuelta atrás»

Venezolanos residentes en la capital y la provincia siguen con atención los cambios que se están produciendo en su país de origen

La comunidad venezolana residente en Cuenca observa con atención los acontecimientos que se están produciendo en Venezuela en las últimas semanas, en un contexto marcado por importantes movimientos políticos y económicos. Desde la distancia, muchos de ellos siguen esta nueva etapa con prudencia, pero también con una esperanza que durante años parecía lejana.

Edgardo Jesús García Sánchez, natural de Ciudad Guayana (estado Bolívar), coordina de forma filantrópica un grupo de WhatsApp integrado por cerca de 200 venezolanos que viven en la capital y la provincia de Cuenca. Un espacio que se ha convertido en punto de encuentro para compartir información, análisis y valoraciones sobre la evolución de la situación en su país.

Cuando se cumplen casi quince días desde la intervención de Estados Unidos,  ha querido conocer su opinión sobre un escenario que considera decisivo. «Desde aquí lo estamos viviendo con muchísima esperanza y con muy buenas expectativas», afirma.

García Sánchez considera que la presión internacional está comenzando a dar resultados visibles.  Entre ellos destaca la liberación de presos políticos, algo que, según señala, «no había forma de que sucediera sin una intervención de este calibre». A ello suma la reapertura de canales diplomáticos y el inicio de acuerdos energéticos, que, a su juicio, están contribuyendo a la reactivación económica del país, junto con la destitución de directivos de canales de comunicación que habían sido expropiados y el cierre de programas televisivos que estaban totalmente controlados por el régimen.

En este sentido, apunta a señales que refuerzan su optimismo, como la reactivación del aparato productivo, la puesta en marcha de proyectos de reinvención económica, conversaciones sobre ajustes salariales en empresas e industrias, el impulso del mercado inmobiliario —con incrementos en torno al 300 %— y un crecimiento sostenido de la Bolsa de Valores de Caracas.

Ante quienes expresan decepción tras años de presión para lograr la salida de Nicolás Maduro y la posibilidad de que Delcy Rodríguez asuma un papel central en el nuevo escenario político, García Sánchez rechaza ese sentimiento. «No estoy decepcionado. Entiendo muy bien la estrategia que está aplicando la inteligencia norteamericana, y los frutos de esa estrategia se están viendo desde el minuto cero. Es, a mi parecer, una jugada maestra», sostiene.

«Los cambios son reales y no tienen vuelta atrás», añade, atribuyendo este momento al liderazgo de María Corina Machado y a la actuación del presidente estadounidense Donald J. Trump, cuya estrategia califica como «impecable». En su opinión, se trata de una operación cuidadosamente planificada cuyos resultados se irán consolidando con el paso del tiempo.

A nivel personal, reconoce que no contempla regresar a Venezuela en el medio plazo, aunque sigue con atención la evolución de los acontecimientos. «No tengo temor, solo esperanza», concluye, convencido de que la caída de un régimen que durante años sostuvo un determinado modelo político tendrá repercusiones más allá de las fronteras venezolanas.

Rafael Torres

Nacido en Cuenca. Estudiante del Grado de Periodismo en 4 ° curso en la Facultad de Comunicación de Cuenca
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