“¡Venezuela libre!”: la Plaza España de Cuenca estalla de emoción tras la detención de Maduro por EE UU

Concentración que tuvo lugar este sábado en Cuenca

Cuenca vivió este sábado 3 de enero una escena poco habitual en pleno invierno: alrededor de una treintena de venezolanos se concentraron por la tarde en la Plaza España para celebrar lo que describen como “el inicio de una nueva etapa” tras la captura de Nicolás Maduro en una operación estadounidense.

En una tarde fría, pero sorprendentemente alegre, las participantes se abrazaban entre lágrimas y sonrisas, ondeaban banderas y coreaban repetidamente: “¡Venezuela libre!”. Según explicaron, en la provincia residen en torno a 200 venezolanos, muchos de ellos pendientes de llamadas y mensajes de familiares al otro lado del Atlántico.

La convocatoria, que fue ganando ambiente con el paso de los minutos, contó también con el apoyo espontáneo de viandantes: colombianos que pasaban por la zona se acercaron a animarlas y a expresar su deseo de “libertad para Sudamérica”, en un clima de complicidad y emoción compartida.

“Celebramos una nueva etapa de reconstrucción, justicia y libertad”

Uno de los momentos centrales llegó con la lectura de un manifiesto a cargo de Edgardo Jesús García Sánchez, que enmarcó la tarde como un punto de inflexión para el país: celebran “una nueva etapa” que esperan que sea de reconstrucción, justicia y libertad. En el texto, los asistentes agradecieron a Estados Unidos lo ocurrido y señalaron a Maduro como responsable de la degradación política, económica y social de Venezuela.

El contexto internacional, sin embargo, está cargado de tensión: en las últimas horas se han sucedido reacciones diplomáticas y debates sobre la legalidad y el alcance de la intervención, mientras distintos medios informan de ataques y explosiones en Caracas y de la detención del líder venezolano.

“Aquí alzamos la voz… allí no nos atrevimos”

También tomó la palabra Liliana Cervantes, quien puso el foco en el miedo vivido en su país y en la herida de la diáspora: lo que estaban haciendo en Cuenca —alzar la voz en la calle—, dijo, no se atrevieron a hacerlo en Venezuela, de donde tuvieron que salir por las situaciones sufridas. Ahora, explicó, lloran y se alegran por quienes siguen allí, esperando que el cambio se traduzca en libertad real y en un futuro posible.

Luz Neiva: “Hoy se cumplió lo que pedíamos a gritos”

Aunque la más madrugadora fue Luz Neiva, la primera en llegar y colocar su bandera, relatando para El Digital de Cuenca cómo se enteraron en plena madrugada por llamadas de familiares y por el “ruido” informativo de las últimas horas. En sus declaraciones, defendió que, más allá de intereses geopolíticos, la noticia se vive como “la liberación del pueblo venezolano” y afirmó: “hoy Trump cumplió… con un pueblo que pedía a gritos que este día llegara”.

Neiva recordó además su propia salida de Venezuela en 2018 tras vivir episodios de represión en manifestaciones, y explicó que, aunque la primera reacción puede ser pensar en volver para ayudar a reconstruir, cree que antes “hay que sanar” una sociedad profundamente tocada.

Expresó duras críticas contra el régimen chavista y defendió un cambio político profundo en Venezuela, al tiempo que manifestó su respaldo a María Corina Machado como figura clave para liderar una eventual reconstrucción del país.

En declaraciones recogidas durante esta entrevista, la mujer cuestionó el papel de Delcy Rodríguez dentro del chavismo y aseguró que existen tensiones internas en el poder. “Parece que Delcy está intentando comandar el régimen, pero eso no se lo va a permitir nadie”, afirmó, al tiempo que deslizó especulaciones sobre su reciente viaje a Moscú y la posibilidad de que no regrese a Venezuela.

La entrevistada también se refirió a un posible escenario de nuevas elecciones y sostuvo que el país debería ser gobernado por Edmundo González “quien fue electo” junto a María Corina Machado, a quien definió como “la líder que ha dado la cara cuando muchos habían perdido la esperanza”.

Relato de represión y exilio

La mujer relató que salió de Venezuela en 2018 tras participar en manifestaciones en el estado Mérida, donde —según contó— fue testigo de una fuerte represión por parte de la Guardia Nacional. “Vi compañeros llenos de perdigones, bombas lacrimógenas cayendo cerca de mí, y yo estaba embarazada. No me lo podía permitir”, recordó.

La mujer relató que abandonó Venezuela en 2018 tras participar en protestas en el estado Mérida, donde aseguró haber sufrido represión por parte de la Guardia Nacional mientras estaba embarazada. Tras cruzar Sudamérica como migrante hasta llegar a Chile, decidió abandonar el país tras la caída del gobierno de Sebastián Piñera, por temor a que la situación derivara en un escenario similar al venezolano. Finalmente se trasladó a España, donde reside desde hace tres años.

Sobre un eventual retorno a Venezuela, sostuvo que no lo contempla a corto plazo. Describió al país como “gris, envejecido y profundamente herido”, citando escenas recientes en Caracas marcadas por la pobreza, la tristeza y la desnutrición. A su juicio, antes de un regreso masivo es necesario “sanar a la sociedad” y reconstruir las instituciones.

Zapatero y las maletas de Delcy

También criticó el rol del Gobierno español y el de José Luis Rodríguez Zapatero como mediador, a quien calificó como una figura “ambigua” que no terminó de posicionarse claramente, siendo «una piedra en el zapato de los venezolanos». En este contexto, volvió a mencionar el polémico episodio de la visita de Delcy Rodríguez a España, aludiendo a las maletas que habría transportado y sobre las que, según dijo, persisten sospechas entre los venezolanos. Entre las especulaciones más extendidas, afirmó, está la posibilidad de que contuvieran oro u otros minerales valiosos.

Finalmente, reconoció que España ha ofrecido mejores condiciones a los migrantes venezolanos mediante permisos de residencia por razones humanitarias, lo que les ha permitido integrarse con mayor facilidad. No obstante, insistió en que su deseo último es ver una Venezuela libre del chavismo, con instituciones reconstruidas y condiciones dignas para que su diáspora pueda algún día regresar.

Himno, lágrimas y una plaza convertida en abrazo

La concentración concluyó con un cierre tan simbólico como íntimo: cantaron el himno de Venezuela. Algunas se quedaron unos minutos más, abrazadas, mirando las banderas y revisando el móvil, como si la distancia se hubiera encogido por un instante en el centro de Cuenca.

Carlos Massó

Graduado en Periodismo y Diplomado en Trabajo Social. Natural de Carrascosa de Haro vive y disfruta de Cuenca, donde nació en un bonito año como fue el 1988. Informar, trabajar, luchar y soñar.
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