El año arrancó con un mazazo para el VivoCuenca, que se estrelló en casa con un 1-7 durísimo ante El Álamo, rival directo y, desde ahora, también dueño del golaverage: el 3-5 cosechado por los conquenses en Madrid queda en nada tras esta goleada que deja la balanza particular del lado visitante. Una tarde negra para los de Manolo Moya, que ya desde el inicio ofrecieron síntomas preocupantes de juego y acabaron desbordados por la eficacia y el oficio madrileño. En imágenes lo sucedido.
/Fotos: Néstor Robaina/
















































































































































































































