Momentos como este detienen toda carrera periodística por la última hora y permiten una mirada introspectiva que llena de sentido la fecha navideña. La presentación del Belén de la Diputación de Cuenca ha contado este viernes con la presencia del Obispo de Cuenca, José María Yanguas, quien ha bendecido las imágenes del Nacimiento y ha pedido a los presentes celebrar la Navidad con alegría y ver a Cristo en todos lo que necesitan amor.
«Las guerras son siempre signo de enfrentamientos, discordias, odios, pasiones desatadas. Recuerdo haber leído que en aquella terrible guerra de trincheras del siglo XIV al XVII llegaba la Navidad, sin ponerse de acuerdo, pero de una parte y de otra comenzaron a cantar villancicos», relató el obispo. Y continuó en alusión al momento histórico: «Fue un momento de reconciliación, de paz en medio de la guerra, aunque a continuación seguirían la batalla».

La palabra clave de la Navidad es la paz
Yanguas precisó que «la Navidad es exactamente lo contrario y la palabra clave es la paz, paz a los hombres en la tierra, paz a los hombres de buena voluntad».
En su opinión, «es muy bonito recomenzar de nuevo cada año con la Navidad, pues viene Jesucristo y trae la paz con Él a los hombres de buena voluntad, a los que quieran recibirla y a quienes abran sus corazones».
Según consideró, se trata de una palabra de fraternidad, encuentro y reconciliación. «Este es el mensaje, no tengo otro, así que muchas felicidades a todos y paz en las familias, en los corazones y ojalá en el mundo», concluyó.

400 piezas de larga tradición
El presidente de la Diputación, Álvaro Martínez Chana, calificó de «magnífico» el montaje del Belén gracias al Hospital de Santiago y agradeció las palabras «sencillas» de paz del obispo de Cuenca que, a su juicio, «tienen mucha fuerza» en momentos en los que no se puede presumir mucho de ella.
«Es un Belén que ya se está convirtiendo en toda una tradición para nosotros y os agradecemos el trabajo para conformar este magnífico belén de más de 400 piezas que representa la esencia de nuestra Navidad, el nacimiento de Jesús», reconoció el presidente.
Junto a ello, quiso señalar que han querido ponerle un toque local y provincial, por lo que la ciudad de Cuenca es protagonista, así como la Serranía, la Alcarria y la Mancha. «Este año con un pequeño homenaje a Gustavo Torner, con ese monumento a la madera de Tejadillos, y en la plaza de Mangana», desveló señalando in situ los lugares emblemáticos. «Ha sido todo un acierto que haya sido así», observó.


Chana invitó a todos los conquenses a acercarse a visitar esta obra maestra y maravillarse de su artesanía: «Las puertas van a estar abiertas para que los conquenses se acerquen estos días y lo disfruten, así como del resto de la programación de esta gran fiesta que es la Navidad».

Un recital de villancicos del Coro del Conservatorio amenizó la presentación y sirvió para renovar el espíritu navideño de todos los asistentes.
Más información: «La casa de Torner ya cuelga del cielo»























































