La nota de prensa que ha hecho pública este lunes la Asociación de Usuarios del AVE en Cuenca responde a una contestación de este domingo por parte del concejal de Movilidad, Héctor Serrano, en la que aceptaba la petición de la plataforma de reunirse con el Ayuntamiento y emplazaba al viernes 28 para mantener dicho encuentro y escuchar sus principales demandas.
Javier Barajas, el presidente de la Asociación, aseguró a El Digital de Cuenca que la reivindicación más importante parte de los propios conductores de los autobuses a la estación Fernando Zóbel. Recientemente han mantenido un encuentro conjunto y les han transmitido que la frecuencia de 15 minutos (la primera promesa) no reflejaba una situación realista para la línea al AVE. Los afectados trasladaron que era preciso considerar otros factores como el tráfico, los semáforos y eventuales preguntas de viajeros a la hora de hacer un cálculo más preciso. «Para cumplir con los 15 minutos hay que poner un autobús más porque si no es imposible cumplir con los tiempos», zanjó Barajas, quien acumula quejas de viajeros con esperas de 40 minutos.
La segunda demanda tiene que ver con el plazo vigente de los descuentos del 50% del abono AVANT, pues finaliza en diciembre y su desaparición conllevaría un aumento del precio de los billetes que muchos usuarios no estarían dispuestos a asumir. «Hay un descuento del 50% que se ha ido alargando de 6 meses en 6 meses y ahora el 31 de diciembre termina el plazo. Esperamos que esos descuentos se pongan ya de manera permanente», advirtió. Incluso puso el ejemplo de otras Comunidades Autónomas como Castilla y León donde la Junta subvenciona el abono con un 25% adicional. Todo, en el mismo momento en que contestaba por Whatsapp a la jefa de prensa de la subdelegada del Gobierno para concertar una reunión en los próximos días. De momento, dos de dos.

UNA HISTORIA DE AMOR UNIDA POR EL AVE
Javier Barajas empezó a explicarse por el principio. En realidad, su profesión está relacionada con la consultoría de Medio Ambiente y trabaja en el ámbito de las energías renovables con los pueblos de la provincia para desarrollar proyectos de acción social. Pero para entender dónde estamos hace falta saber de dónde venimos. Este toledano se vino a Cuenca en 2019 para formar una familia porque gracias al AVE podía seguir vinculado a su empresa con sede en Madrid. Fue cuando empezó a hablar con mucha gente y a darse cuenta de que la Alta Velocidad en Cuenca tenía muchas carencias que había que empujar. «¡Pues vamos a hacer algo!», pensó.
Lo cierto es que aún hoy puede parecer una «estación fantasma» con dificultad para sacar un billete en la oficina o encontrar operativo el servicio de cafetería. Además de que el parking arrastra problemas de barrera y ocasiona colas de cinco minutos para la salida de vehículos. Pero esto no es sino gasolina para su motor de agente social.
UN PASO «BRUTAL»: EL TREN LANZADERA Y LOS AVANT
«Antes era peor, cuando yo empecé a viajar solo había dos o tres trenes con servicio Avant de los 16-17, algunos menos de los que hay ahora; además, no estaban bien distribuidos y no respetaban las necesidades de los usuarios», recordaba. Sin embargo, si de algo puede estar orgulloso es de haber conseguido llegar a Madrid antes de las 8 horas gracias al tren lanzadera.
El segundo logro de la Asociación fue conseguir que todos los trenes fueran AVANT de tal manera que los 21 de ida a Madrid y los 20 de vuelta tienen la ventaja de acogerse a descuentos significativos. «La gente decía ‘yo no me puedo ir a vivir a Cuenca porque el primer tren llega tarde a Madrid y no es económico’, pero ahora hay más opciones, incluso hay horarios intermedios y se puede jugar más con los descuentos, ¡ha sido un paso brutal!», enfatizó.
Sin embargo, con lo que siempre tiene que lidiar Javier es con la cultura conquense que piensa que es un lujo coger un AVE teniendo el autobús más cerca y por menos. Por eso Barajas lucha cada día para conseguir precios más asequibles, impulsar la cultura del abono, y mejorar las lanzaderas que hagan más cómodo el transbordo. «Hay desapego, yo creo, hay desapego en el conquense, entre que la estación está lejos que es lo primero que la gente te dice, que al lado hay un vertedero, y que aparcar cuesta dinero…», empatizó. Por eso, en febrero de 2021 empezó las negociaciones con los grupos políticos del Ayuntamiento y presentaron una moción conjunta para reclamar estos aspectos, además de incluir en el billete sencillo el desplazamiento a la estación. «Era de sentido común no tener que sacar un billete aparte», exclamó.
Por supuesto Javier Barajas ha seguido pendiente de la actualidad del transporte en la ciudad, sobre todo de la pérdida de subvenciones denunciada por el PP en materia de lanzaderas por haberse alargado el proceso tanto en el tiempo, y del fallido intercambiador del transporte urbano. «Eso era un cuello de botella», opinó. Pero lo que más le ha afectado de manera colateral ha sido el cierre de la estación del ferrocarril y la puesta en marcha del PlanXCuenca. «Al principio eran escépticos en el Gobierno regional con algunas de nuestras demandas, pero cuando quitaron el tren convencional no les quedó más remedio que apostar por el AVE», reconoció, a la vez que no entendía las críticas vertidas contra la Asociación como si hubiera tenido algo que ver con ese cierre cuando son servicios distintos. «Nos llamaban señoritos», sonreía sin comprender.

«HAY QUE TENER MÁS MIMO CON EL PARKING»
Junto a ello, no pasó por alto la opción que siempre tiene el Ayuntamiento de poner suelo a disposición del usuario de AVE para aparcar sin coste en algún terreno aledaño a la estación del AVE, además de incidir en la necesidad de cuidar mejor el parking existente. «Hay que ponerle un poco de cariño», reclamó, «no puede ser que hasta hace nada hubiera un cartel caído en una marquesina de rutas por la sierra que llamé y ni existía la empresa, ¿qué imagen damos al turista?, o que no hubiera señalización del autobús lanzadera y veías a los chinos andando para abajo a la ciudad» (risas).
Sabiendo, según confirmó, que la curva de usuarios sigue una línea ascendente y que hay casi 500 inscritos en la Asociación no deja de ser un asunto por el que seguir luchando para recuperar los «20 años de retraso que lleva Cuenca respecto a otras ciudades como Ciudad Real». Sobre todo, porque las ventajas no son en absoluto despreciables y, según consideró, «fijar población» es lo que más conviene en Cuenca, echando un vistazo a futuras necesidades como la entrada de sanitarios en el nuevo Hospital Universitario.
De hecho, desde la Asociación ya presentaron un dossier con un servicio de lanzadera que incluyera tres paradas: el Hospital como destino sanitario, la Universidad para los estudiantes y la Diputación como epicentro del funcionariado. «Cualquier decisión que tomamos enviamos previamente una encuesta», justificó. Como hicieron cuando salió como resultado que el 82% prefería como destino la estación de Atocha en vez de Chamartín. En este caso, solo les queda esperar que el tiempo revierta la situación porque «ahora mismo no tiene solución».
Está claro que cosas han conseguido, pero poco a poco, a una velocidad más baja de la que les gustaría, pero sin dejar de avanzar al fin y al cabo. A través de su cuenta de Facebook y de su canal de Whatsapp los usuarios del AVE en Cuenca les hacen llegar sus necesidades y, tanto Javier Barajas como sus compañeros de confianza, mejoran el servicio del tren de Alta Velocidad que, en su opinión, «no solo es de ADIF», sino que se pueden proponer muchas cosas desde las instituciones más cercanas para quitar «las malas hierbas».