«Pedir perdón no basta y el encaje de bolillos para cobrar la ayuda de lanzaderas en Cuenca denota dejadez»

Beatriz Jiménez explica a El Digital de Cuenca los entresijos del contrato de autobuses para comprender el intercambiador de quita y pon

Para entender el problema con los autobuses de Cuenca hay que remontarse a 2012. En ese momento era alcalde Juan Ávila y Darío Dolz, concejal de Urbanismo entonces. Firmaron un contrato por 10 años hasta 2022, fecha en que se hizo un servicio básico de prórroga de 5 años hasta 2027 con la empresa Líneas Urbanas de Cuenca (LUC) que ronda los 400.000 euros anuales.

El primer inconveniente que reflejó Jiménez tiene que ver con la falta de tiempo que había para pedirla: «La prórroga se concede si es la propia empresa la que la solicita 6 meses antes de que venza ese contrato. Eso no se produjo. No la pidió en tiempo y forma, pero se la dieron, claro».

Otro inconveniente que trasladó la popular, echando mano de contexto histórico para entender el actual problema de autobuses, está relacionado con el tipo de contrato que se arrastra, a su juicio deficitario: «En 2022 dijeron que estaban hablando con un grupo de ingenieros de Ciudad Real para sacar a licitación el nuevo pliego, puesto que el anterior se terminaba. Nosotros dijimos desde el minuto uno que era imprescindible hacer un nuevo contrato que se ajustara a las necesidades que surgen en 10 años y que el anterior se quedaba corto e insuficiente». Además, Jiménez no está de acuerdo con que el Ayuntamiento se comprometa a hacerse cargo de las pérdidas que conlleve para la adjudicataria, porque lleva las de ganar en el ajuste de cuentas (la sentencia nº 6 de 16 de enero de 2025 del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha obligó al Ayuntamiento a indemnizar con 633.031 euros). Y ya adelantó que están llevando a cabo nuevas reclamaciones.

Dicho esto, mencionó el informe jurídico que dio el visto bueno a la modificación del contrato para incluir nuevas líneas al AVE, lo que por cierto consumía buena parte del kilometraje contratado con la empresa. A partir de ahí viene «el encaje de bolillos» para poder recibir las ayudas del Ministerio de Transportes para las lanzaderas al AVE. Una subvención de 600.000 euros anuales que no se ha podido recibir desde junio de 2022 y que, en la última aparición pública, la concejal cifró en una pérdida de 1,4 millones de euros. «Desde junio del 22 hasta diciembre del 22 y luego el año 23 completo, el año 24 completo y la parte proporcional del 25», detalló con minuciosidad.

Es decir, puso de manifiesto el principal motivo por el que no se pudo encajar la subvención estatal, porque había un contrato y una prórroga en curso: «Si tienes un contrato firmado de 400.000 euros no puedes meterle 600.000 porque hay una duplicidad y se puede incurrir en una ilegalidad». Y continuó, «hemos estado tres años perdiendo la subvención y ahora se ha cogido con dos pinzas el contrato actual para poderla cobrar».

Así resumió Jiménez la historia de la ayuda millonaria perdida. Cuando llegó la subvención del Ministerio se les echó el tiempo encima, tenían un contrato que se les terminaba y si no hacían la prórroga no les daba tiempo a sacar una nueva licitación que tardaba meses. Dijeron ‘firmamos este contrato maravilloso que era una castaña pilonga’. Y desde 2022 hasta 2025 se ha estado intentando encajar la subvención dentro del contrato. 

«Partimos de un contrato malo y nefasto, porque no da servicio y genera al Ayuntamiento unos gastos extra. Hay que sacar a licitación un nuevo contrato con la cantidad necesaria para que las empresas que quieran puedan participar. Lo mejor sería hacerlo con una empresa externa que lo hacen en mil ciudades, haciendo un estudio específico de la ciudad y qué es lo que necesita», insistió, a la vez que confesaba que el PP no ha judicializado el tema por ser un servicio básico y no querer dejar a la ciudad sin autobús.

Beatriz Jiménez/ Néstor Robaina

15 DÍAS DE INTERCAMBIADOR

Poner y quitar el intercambiador de líneas urbanas ha durado medio mes. «¿No entendemos cómo esto ha tenido cabida? Pero si les da lo mismo, aquí no pasa nada. ¿Perdemos subvenciones? ¿Hacemos un desastre de puesta en marcha de líneas urbanas con lo que ha supuesto para los ciudadanos de Cuenca? ¡Nadie dimite!», enfatizaba la popular, después de que Dolz saliera en rueda de prensa pidiendo perdón sin plantearse nada más y expresando que había sido el periodo más complicado al frente de la alcaldía. Por lo que Jiménez volvió a recordar lo que pasa cuando algo así ocurre en una empresa privada: «Mañana estás en la calle si metes la pata a este nivel». En su opinión, no basta pedir perdón para asumir responsabilidades.

En este orden de cosas, no quiso pasar por alto la falta de datos proporcionados en rueda de prensa, más allá de la información facilitada sobre las nuevas líneas: «A nosotros, como parte implicada de la Corporación Municipal, nadie nos ha dado explicaciones técnicas, esperaba que aparte de ceses o dimisiones nos dijeran cómo hemos llegado a esta situación». Jiménez tampoco eludió el coste que ha conllevado la infraestructura eliminada: «Se ha malgastado el dinero de los conquenses y se ha metido la pata, se complica la vida a la gente y tiene unos gastos. ¿Va al saco roto? ¿Es que el dinero público no es de nadie?».

Beatriz Jiménez consideró que el proceso ha fracasado por una cuestión de «incompetencia», no solo por perder la subvención, sino por los años de espera: «¿El Ayuntamiento se fía de los datos que la empresa ha puesto encima de la mesa sin hacer estudios sobre los kilómetros que hay? ¡Un poco de seriedad! De una semana a otra los kilómetros se han cuadrado a la perfección, y si era tan fácil ¿por qué hemos estado tres años esperando?».

Por último, recordó la moción presentada por su Grupo en marzo de 2025 en la que solicitaron una nueva licitación para no llegar al 2027 con el mismo problema de 2012 que según ella podría tener graves consecuencias: «Nos va a estallar en los morros». Quiso anticiparse a la imposibilidad de pedir una nueva prórroga y no tener más ayudas, haciendo un llamamiento al equipo de Gobierno para dejar de pensar en citas electorales: «¿Qué había en el 23? Elecciones. ¿Qué hay en el 27? Elecciones». Las lanzaderas empezaron a funcionar el 28 de abril, pero se preguntó: «¿Quién nos dice que en el 27 no nos vamos a encontrar con este pliego viejo, sin prórroga y sin subvención?». Por tanto, exigió dejar de poner «parches» y trabajar ya en una nueva licitación, eso sí, con tiempos en el recorrido de las líneas que no sean «matemáticamente imposibles».

Almudena Collado

Redactora de El Digital de Cuenca. Nacida en Cuenca. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación en radio y televisión como Cadena COPE, CMM y profesora de Onda Radio en Universidad Francisco de Vitoria.
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