Durante varias horas, el centro de Cuenca vivió una situación de máxima tensión tras la aparición de una mochila abandonada junto a la Subdelegación del Gobierno. El hallazgo obligó a activar un amplio dispositivo de seguridad, con presencia de Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Local, Bomberos y los TEDAX, que inspeccionaron el objeto siguiendo el protocolo antiexplosivos. La mochila, de aspecto militar, fue incluso cubierta con una manta de protección especial antes de su análisis. Finalmente, la intervención concluyó sin riesgo: todo quedó en una falsa alarma y el bulto no contenía explosivos. A continuación, las imágenes de una tarde que mantuvo en vilo a toda la ciudad.
/Fotos: Nestor Robayna/
































































