Nuria, de Madrid a ser wedding planner en un diminuto pueblo de Cuenca: «Tengo la agenda llena»

Dejó la capital hace más de una década para instalarse en Vara de Rey, donde hoy organiza bodas

El programa ‘Yo me quedo aquí’, emitido por Castilla-La Mancha Media, ha puesto recientemente el foco en Vara de Rey, un pequeño municipio conquense de apenas 500 habitantes. Allí vive Nuria, una emprendedora de 46 años que ha apostado por un sector poco habitual en el medio rural, la organización de eventos y, en especial, bodas.

Nacida en Madrid, Nuria pasó más de tres décadas en la capital antes de dar un giro radical a su vida. Buscando un cambio de ritmo y mayor tranquilidad, decidió trasladarse al pueblo natal de su padre, donde había pasado muchos veranos de su infancia. Lo que comenzó como una apuesta personal por una vida más calmada se ha convertido también en un proyecto profesional consolidado.

«Siempre he trabajado en eventos corporativos y hace 14 años me reencontré con un amigo de la infancia y formamos una pareja. Como yo necesitaba un cambio, me vine con mis hijas a Vara de Rey y montamos un bar. Durante diez años hemos estado trabajando en el bar y hace cinco años decidí montar una empresa de eventos. Y desde entonces me dedico a eso, que es lo que me gusta», explica en el programa.

Hoy, Nuria organiza bodas, comuniones, bautizos y cumpleaños, centrando su actividad en pequeñas localidades cercanas, donde la demanda de este tipo de servicios ha ido creciendo en los últimos años. En el espacio televisivo también muestra su particular «taller», el lugar donde guarda y prepara los elementos de decoración con los que da forma a cada celebración.

«Son mis raíces»

Para ella, este pueblo conquense no es un lugar cualquiera. «Vara de Rey son mis raíces. Mi padre era de aquí y yo he venido siempre de vacaciones y a pasar los mejores momentos de mi vida. Vivir aquí tiene todos los beneficios de una ciudad y además los beneficios de vivir en el campo, con la tranquilidad que eso significa. Yo tengo muy claro que me quedo aquí», afirma.

Su decisión de desarrollar la actividad en el entorno rural responde precisamente a esa búsqueda de equilibrio entre trabajo y calidad de vida. «Yo me vine a esta zona buscando calma. Me di cuenta de que podía trabajar en lo que me gusta y viviendo con la tranquilidad que ofrece un pueblo. Aquí el evento corporativo no tiene salida, pero organizar bodas sí se puede», explica.

Formada en marketing, Nuria dio el paso definitivo durante la pandemia, cuando realizó un máster en el que una de las asignaturas era precisamente la de wedding planner. Su proyecto final consistía en diseñar una empresa ficticia dedicada a este sector. «Era un proyecto fuerte y pensé en echarlo a rodar, y aquí estoy», recuerda.

No volvería a Madrid 

A pesar de haber vivido gran parte de su vida en la capital, no contempla regresar. «Cada vez tengo más claro que no viviría de nuevo en Madrid. Puedo ir de vacaciones o a ver a mis amigas, pero no volvería a vivir allí. Tengo el trabajo que quiero, tengo la agenda llena y vivo en un entorno privilegiado», asegura.

Nuria vive en Vara de Rey junto a su pareja, José, natural del pueblo y propietario del bar local desde hace 14 años. Él mismo cuenta en el programa que los fines de semana el establecimiento se llena de visitantes procedentes de ciudades como Valencia o Albacete, muchos de ellos con raíces familiares en la zona.

De hecho, buena parte de los clientes de Nuria responden a ese mismo perfil. Son personas que viven fuera, pero que mantienen su vínculo con la comarca y eligen celebrar aquí uno de los días más importantes de sus vidas. «Hay mucha gente que vive en Valencia pero que tiene aquí familia y se casa aquí. Yo ya no hago bodas fuera de esta zona», comenta.

Lo que más valora de su trabajo

Lo que más valora de su trabajo, asegura, es la relación personal que establece con cada pareja. «Para mí lo más gratificante es el mensaje del día siguiente de las novias y novios dándome las gracias y diciéndome que están felices. Y también cuando llego el día de la boda y la novia me dice: ‘Qué bien que estás aquí ya’. Eso no tiene precio».

Madre de tres hijas -de 22, 15 y 10 años-, Nuria destaca además el entorno en el que han crecido. Un lugar donde la naturaleza y la vida tranquila forman parte del día a día. Una elección vital que, como repite convencida, tiene claro que no cambiaría por volver a la ciudad.

María López

Graduada en Periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha. He pasado por Cadena SER, Castilla-La Mancha Media y El Español.
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