La tarde de este primer viernes de marzo ha dejado imágenes para el recuerdo en la Iglesia de San Felipe Neri. Si por la mañana el goteo de fieles era algo más «liviano», por la tarde se ha registrado una afluencia masiva, con largas colas que se extendían a las puertas del templo. Cientos de conquenses esperaban pacientemente su turno para cumplir con una tradición que es «una de las más esperadas del año para toda la ciudad».
Pasión desatada en el interior del templo
Dentro de la iglesia, el ambiente es de recogimiento y máxima emoción. El interior se ha abarrotado de devotos que acuden a besar el pie de la imagen, una advocación que es una de las más veneradas tanto en España como en el mundo. Esta respuesta masiva confirma el arraigo de una hermandad que desde 1953, tras su unión a la Archicofradía Primaria de Madrid, ha convertido este acto en el epicentro de la Cuaresma en Cuenca.
Un sentimiento que no entiende de horarios
A pesar de que el acto ha finalizado a las 21:00 horas, la fe de los conquenses parece no tener fin. La estampa de este viernes tarde refleja la vigencia de una tradición que se remonta en la capital a 1949 y que hoy, más que nunca, demuestra que el Medinaceli sigue siendo el gran referente devocional para los vecinos, quienes se acercan sin interrupción para realizar su acto de fe.
/Fotos de Néstor Robayna/



















































































































































































































































































































































































































































