Las mujeres con discapacidad alzan la voz en el 8M en Cuenca: “Nosotras también existimos”

Así se ha expresado la Asociación Roosevelt desde Cuenca

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, que se celebra cada 8 de marzo, la Asociación Roosevelt ha hecho público un manifiesto en el que denuncia la situación de invisibilidad y desigualdad que todavía viven muchas mujeres y niñas con discapacidad, y reclama una mayor implicación institucional y social para garantizar sus derechos.

Más de treinta años después de la aprobación de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, la entidad recuerda que aún queda un largo camino por recorrer para lograr una igualdad real. En este sentido, subraya la necesidad de cumplir de forma efectiva los tratados internacionales y la legislación vigente que protegen los derechos de las personas con discapacidad.

La organización recuerda que la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad reconoce expresamente que las mujeres y niñas con discapacidad sufren múltiples formas de discriminación. Por ello, insta a los Estados a adoptar medidas concretas que garanticen el ejercicio pleno de sus derechos y libertades en condiciones de igualdad.

Entre sus principales reivindicaciones, la Asociación Roosevelt exige que las futuras leyes, tanto a nivel autonómico como estatal, tengan en cuenta las necesidades específicas de este colectivo. Asimismo, reclama que el movimiento feminista incorpore de manera activa y visible la realidad de las mujeres con discapacidad, recordando que la igualdad no puede alcanzarse si se ignora a quienes sufren una doble discriminación: por género y por discapacidad.

El manifiesto también pone el foco en la necesidad de transformar la imagen social de las mujeres con discapacidad, rompiendo con estereotipos que todavía las relegan a un segundo plano. En este sentido, la asociación pide a los medios de comunicación que contribuyan a visibilizar sus capacidades, talentos y aportaciones a la sociedad.

La entidad insiste en que aún persisten importantes barreras —actitudinales, informativas y de accesibilidad— que dificultan su participación plena en ámbitos como la educación, el empleo, la vida social o la cultura. Estas limitaciones, señalan, siguen ampliando la brecha respecto a las mujeres sin discapacidad.

Por ello, la asociación hace un llamamiento a todos los agentes sociales para que se comprometan con la defensa de los derechos humanos de las mujeres y niñas con discapacidad, permitiéndoles desarrollar una vida autónoma y plena.

El manifiesto concluye con un mensaje claro: “Ellas son mujeres diversas que avanzan y, con ellas, avanza el mundo”, reivindicando así la visibilidad, la igualdad y el reconocimiento de un colectivo que durante demasiado tiempo ha permanecido en la sombra.

Botón volver arriba