La FP se abre paso en Cuenca: grados con hasta el 100% de inserción laboral

La matrícula en Formación Profesional en Cuenca ha pasado de 2.700 a 4.000 alumnos en la última década

En la vida, una de las primeras decisiones verdaderamente importantes llega al preguntarse qué estudiar. Comienza casi sin darse cuenta, a medida que avanzan los cursos y toca elegir rama: ciencias, letras o artes. Durante años, muchas generaciones se vieron obligadas a conformarse con los estudios mínimos, en ocasiones por circunstancias económicas o sociales que limitaban las oportunidades formativas.

Con el paso del tiempo, la apuesta por la educación se ha ido reforzando desde todos los ámbitos. Tradicionalmente, la universidad se consolidó como el camino casi obligatorio para garantizar un futuro laboral estable. Sin embargo, en paralelo ha ido ganando terreno otra vía formativa que hoy se presenta como una alternativa sólida y cada vez más demandada: la Formación Profesional, en sus niveles básico, medio y superior.

La Formación Profesional atraviesa un buen momento de forma en la provincia de Cuenca. En apenas diez años, el número de alumnos matriculados ha pasado de 2.700 en el curso 2013-2014 a 4.000 en el actual, lo que supone un incremento de 1.200 estudiantes, cerca de un 45% más, según los datos facilitados por la Junta.

El director provincial de Formación Profesional, José Rodrigo, subraya que se trata del curso con mayor número de alumnos en la historia reciente. “Ahora mismo es el año que más alumnos tenemos estudiando en el sistema de FP”, asegura a El Digital de Cuenca.

Más oferta que demanda

La provincia cuenta actualmente con 16 centros que imparten Formación Profesional, siete de ellos en la capital y el resto distribuidos en municipios como Tarancón, Horcajo de Santiago, San Clemente, Quintanar del Rey, Iniesta, Las Pedroñeras o Mota del Cuervo.

A diferencia de otras comunidades como Comunidad de Madrid, donde cada curso quedan estudiantes sin plaza, en Castilla-La Mancha la situación es distinta. “Nosotros ofertamos más vacantes que solicitantes. Salvo algunos ciclos concretos como Sanidad o Informática en capitales, prácticamente cualquier persona que quiera estudiar un ciclo tiene plaza”, explica Rodrigo.

Foto: FP/ JCCM

Electricidad, Fabricación Mecánica, Instalación y Mantenimiento u Hostelería son algunos de los ciclos donde todavía existen vacantes pese a que el sector productivo demanda perfiles en esas áreas. 

Grado Superior, el nivel que más crece

Aunque el mercado laboral demanda especialmente técnicos de grado medio, el mayor crecimiento se está produciendo en los Grados Superiores.

“Cuando los alumnos terminan Bachillerato, antes de pensar en la universidad están valorando cursar un Grado Superior”, señala Rodrigo. España sigue teniendo una alta proporción de universitarios en comparación con otros países europeos, pero la tendencia muestra un mayor equilibrio hacia la formación técnica.

Inserción laboral de hasta el 100%

Uno de los grandes argumentos del auge de la FP es su empleabilidad. Según explica el responsable provincial, las tasas de inserción laboral alcanzan el 90% de media y llegan al 100% en determinados ciclos.

Entre los sectores estratégicos con mayor empleabilidad en la provincia destacan las titulaciones vinculadas a Instalación y Mantenimiento, Transporte y Mantenimiento de Vehículos, Informática y el ámbito sociosanitario, así como el ciclo de Gestión Forestal y del Medio Natural, que registra también una elevada inserción laboral y responde a las características del entorno provincial.

En Motilla del Palancar, por ejemplo, el ciclo de Fabricación Inteligente alcanza el pleno empleo entre sus titulados.

Foto: FP/ JCCM

Curiosamente, no siempre coinciden los ciclos con mayor inserción y los más demandados. Las familias de Sanidad, Informática y Administración y Gestión son las que más matrícula concentran, aunque otros sectores técnicos presentan igualmente altas tasas de contratación.

Cambio de percepción social

Durante años, la FP arrastró el estigma de ser una segunda opción frente a la universidad. Sin embargo, Rodrigo considera que esa imagen ha cambiado radicalmente.

“La FP es la hermana mayor de las enseñanzas posobligatorias”, afirma. De hecho, en la región hay más alumnado en Formación Profesional que en Bachillerato y el doble que en la universidad.

El cambio, sostiene, no viene tanto de los jóvenes como de las familias. “Quienes más han cambiado la percepción son los padres jóvenes, de entre 30 y 50 años. Han visto que la FP ofrece empleo y calidad formativa”.

Además de la gratuidad en la región, otro factor determinante es la elevada empleabilidad. “Cuando tienes tasas de inserción tan altas, eso pesa mucho en la decisión”.

Más empresa y más prácticas

La nueva Ley estatal de FP, aprobada en 2022, ha reforzado el modelo dual. Ahora todos los ciclos incluyen prácticas desde el primer curso, con hasta 580 horas de formación en empresa.

Hace dos años, unas 7.000 empresas colaboraban en la región en la formación práctica. Hoy son 15.000. “Hemos duplicado el número de empresas que trabajan con nosotros”, destaca Rodrigo.

Foto: FP/ JCCM

Este modelo permite que el alumnado se incorpore antes al entorno real de trabajo y que la evaluación en empresa compute en la nota final.

Nuevas titulaciones y especialización provincial

Cuenca también ha ampliado su oferta formativa en los últimos cursos con la incorporación de nuevos ciclos adaptados a las necesidades del entorno y a sectores emergentes. Entre ellos se encuentran el de Técnico en Seguridad, vinculado al ámbito de instituciones penitenciarias; Emergencias y Protección Civil; Coordinación de Emergencias; Electromedicina Clínica; Animación 3D y Videojuegos; y el grado superior en Formación para la Movilidad Segura y Sostenible, orientado, entre otras salidas profesionales, a la docencia en autoescuelas.

Algunos de estos estudios son únicos en la región, lo que refuerza la especialización provincial en determinados sectores como seguridad o emergencias.

Formación como estrategia contra la despoblación

La implantación de ciclos en municipios responde también a una estrategia territorial. El objetivo es doble: dar respuesta a las necesidades empresariales y acercar la formación a los jóvenes sin obligarlos a abandonar su localidad.

Foto: José Rodrigo/ JCCM

“La formación tiene que llegar a los ciudadanos independientemente de dónde vivan”, sostiene Rodrigo, que enmarca la FP dentro de la estrategia regional contra la despoblación.

Mirando al futuro

De cara a los próximos cursos, la prioridad no pasa tanto por abrir nuevas titulaciones como por consolidar el modelo dual, impulsar la innovación en los centros y facilitar modalidades semipresenciales y virtuales para personas que trabajan. “Tenemos que afianzar el nuevo sistema de FP Dual”, resume.

Con cifras récord de matrícula, elevada empleabilidad y una creciente conexión con el tejido productivo, la Formación Profesional atraviesa en Cuenca uno de sus momentos más sólidos. Y todo apunta a que la tendencia continuará al alza.

Ricardo Vega

Conquense de adopción. Graduado en periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha y con experiencia en medios como CMM, Agencia EFE y Las Noticias de Cuenca.
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