Los trabajos de los futuros remontes mecánicos de Cuenca no solo están transformando parte de la ciudad también han sacado a la luz nuevos restos de la antigua muralla. La actuación, valorada en 15,6 millones de euros, avanza entre exigencias técnicas y hallazgos arqueológicos que han obligado a compatibilizar plazos y protección patrimonial en pleno corazón histórico de la ciudad.
Cuatro hallazgos arqueológicos durante la excavación
La directora general de Transportes y Movilidad del Gobierno regional, Lucía Balmaseda, ha explicado que las obras han sacado a la luz cuatro restos arqueológicos, principalmente vinculados a la antigua muralla de la ciudad.

Uno fue documentado y trasladado; otro, considerado más relevante —posiblemente parte de una bóveda—, se conservará in situ tras su excavación y documentación.

El último hallazgo, localizado hace apenas dos semanas, ha sido protegido provisionalmente a la espera de su estudio.
Protección patrimonial y colaboración académica
El alcalde de Cuenca, Darío Dolz, señaló que gran parte de los restos corresponden “básicamente a vestigios de la antigua muralla de Cuenca”.

El consejero de Fomento, Nacho Hernando, subrayó que todos los hallazgos han sido documentados y conservados, con la participación de especialistas y en coordinación con la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), garantizando su valor académico y patrimonial.
Ingeniería y patrimonio, de la mano
La intervención ha requerido la instalación de micropilotes para asegurar el terreno junto a edificios singulares y un exhaustivo control geotécnico antes de vaciar cada tramo. La combinación de ingeniería, arqueología y accesibilidad convierte esta actuación en una de las más técnicas y sensibles de los últimos años en la ciudad.
/Foto: visita de los remontes noticia cuenca/ Néstor Robayna/




