Durante el último pleno del Ayuntamiento de Cuenca correspondiente al mes de febrero celebrado este lunes, Cuenca en Marcha preguntó sobre los avances en la aplicación del recargo del IBI para grandes tenedores de vivienda vacía, aprobado en octubre de 2024 a propuesta del propio grupo. La medida busca incentivar la puesta en alquiler de inmuebles desocupados y aliviar la crisis de vivienda en la ciudad.
Primeros pasos en la fiscalización
Juan Manuel Martínez Melero, concejal de Hacienda, explicó que la ordenanza modificada entró en vigor el 1 de enero de 2025, y que según la Ley de Haciendas Locales, los recargos se devengan a 31 de diciembre y se liquidan anualmente. Por ello, la aplicación efectiva de la medida empezará a ser significativa a partir de 2026.
El concejal detalló que ya se ha identificado un total de 305 grandes tenedores en Cuenca, aunque esta cifra no implica que todos tengan inmuebles vacíos. “Ahora se debe abrir una segunda fase de inspección para comprobar cuáles de estas viviendas presentan indicios de desocupación”, señaló.
Procedimiento individualizado
Martínez Melero destacó que, una vez completada esta verificación preliminar, se abrirán expedientes de comprobación individualizada para determinar la situación de cada inmueble y aplicar, en su caso, el recargo correspondiente. Por tanto, la recaudación obtenida hasta la fecha aún no puede cuantificarse.
Objetivo de la medida
La modificación del IBI pretende facilitar que los inmuebles actualmente vacíos salgan al mercado, contribuyendo a aliviar la presión sobre el alquiler en la ciudad y asegurando que los grandes propietarios cumplan con su responsabilidad social en materia de vivienda.