La Policía Local de Cuenca ha iniciado la retirada del balizamiento preventivo instalado en la ribera del río Júcar después de que hayan mejorado las condiciones meteorológicas y se haya estabilizado el caudal, según ha informado el cuerpo municipal.
El vallado provisional se colocó como medida de seguridad ante la crecida registrada en los últimos días, con el objetivo de restringir el paso en los tramos más expuestos y reducir riesgos para peatones. Durante este periodo, la Policía Local mantuvo un dispositivo especial de vigilancia que, según el comunicado, permitió “garantizar la seguridad de vecinos y visitantes” en las zonas afectadas.
Pese a la normalización de la situación, los agentes han insistido en la necesidad de extremar la precaución en paseos y áreas próximas al cauce. En particular, advierten de que pueden persistir puntos con terreno húmedo o inestable, lo que incrementa la posibilidad de resbalones o desprendimientos en las márgenes.
Desde el Ayuntamiento y la Policía Local han agradecido la “colaboración, responsabilidad y civismo” de la ciudadanía durante los días en que estuvo vigente la señalización preventiva.
