El Sindicato Médico ha vuelto a concentrarse este jueves a las 11.00 horas a las puertas del Hospital Universitario de Cuenca en una nueva jornada de huelga convocada a nivel nacional. La protesta forma parte del calendario de paros intermitentes, con una semana de huelga al mes programada hasta junio.
Durante el acto, el delegado del sindicato médico CESM Castilla-La Mancha en Cuenca y médico de familia, Javier Llavador, ha leído un manifiesto especialmente duro en el que el colectivo ha denunciado la violación diaria desde hace décadas de derechos básicos y fundamentales.
“No estamos dispuestos a seguir siendo los esclavos del sistema nacional de salud”
En el comunicado, los facultativos han defendido que no son privilegiados, sino profesionales que han sacrificado años de estudio y vida personal para ejercer su profesión, y que actualmente trabajan en condiciones que califican de penosas.
“No estamos dispuestos a seguir siendo los esclavos del sistema nacional de salud”, ha proclamado Llavador ante los asistentes, denunciando lo que consideran una legislación sanitaria “anacrónica” y un modelo que limita derechos como la conciliación, la salud laboral o una jornada digna.

El manifiesto ha insistido en que los médicos no quieren seguir supliendo con su esfuerzo las carencias estructurales del sistema, la falta de planificación ni la insuficiencia de recursos humanos y materiales. También han rechazado que sean otros quienes negocien sus condiciones laborales.
Entre las principales reivindicaciones a nivel nacional figuran un ámbito propio de negociación, una jornada equiparable al resto de trabajadores sanitarios, la creación de un grupo profesional A1+ que reconozca su formación y responsabilidad, el reconocimiento como profesión de riesgo, el derecho a jubilación anticipada y la elaboración de un estatuto específico del médico.

En el plano autonómico, han vuelto a exigir la reactivación inmediata de la carrera profesional —congelada desde 2012 en Castilla-La Mancha—, el fin de la sobrecarga asistencial crónica y una mayor inversión en recursos humanos.
“Los médicos y facultativos no somos privilegiados, como quieren hacernos parecer los políticos y gestores sanitarios que nos explotan”. Por lo que Llavador ha señalado que “los privilegiados son aquellos que nos han traído hasta este grado de deterioro de la sanidad y no asumen ninguna responsabilidad por su gestión desastrosa”,.

Asimismo, han pedido comprensión a los pacientes que puedan verse afectados por la huelga reiterando que su “compromiso con la sociedad sigue intacto”.
Impacto en el medio rural: médicos “todo el día en el coche”
En declaraciones posteriores a los medios, Llavador ha explicado que la atención urgente y no demorable está garantizada porque “lo primero son los pacientes”, aunque ha reconocido que pueden producirse retrasos en consultas ordinarias que incrementen las listas de espera.
Ha puesto el foco especialmente en la situación del medio rural, donde la falta de profesionales tiene un impacto más visible. Como ejemplo, ha descrito el funcionamiento del centro de salud de Cañete, donde trabaja, con cuatro médicos que atienden 13 pueblos.

Según ha explicado, una sola guardia implica que al día siguiente un facultativo libra, reduciendo la plantilla efectiva a tres. Si se suma una baja o más guardias, el número puede bajar a dos médicos para cubrir todos los consultorios, lo que obliga a desplazamientos constantes.
“Al final el médico se pasa todo el día en el coche, de un pueblo a otro”, ha afirmado, subrayando que aunque la población no quede sin atender, la dispersión geográfica hace muy difícil asumir la carga asistencial en condiciones adecuadas.
Seguimiento “mayoritario” y denuncia por servicios mínimos
El sindicato calcula que el seguimiento de la huelga se sitúa entre el 70 y el 80 por ciento, aunque reconoce que no dispone de datos oficiales porque el SESCAM no ha facilitado cifras de personal efectivo diario.
Llavador ha insistido en que los servicios mínimos son “abusivos” y ha recordado que ya fueron denunciados en diciembre. En su opinión, la elevada cobertura impide medir con claridad el impacto real del paro y desvirtúa el derecho a huelga.

Ha detallado que servicios como urgencias, diálisis u oncología funcionan al cien por cien de un día no laborable, mientras que en otros ámbitos se ha intentado mantener parte de la actividad ordinaria. En centros de salud pequeños, ha señalado, la organización de guardias y libranzas puede provocar que, en la práctica, estén trabajando todos los médicos pese a la convocatoria.
Negociaciones pendientes
En cuanto al calendario de movilizaciones, Llavador ha recordado que hay prevista una semana de huelga al mes hasta junio. En Castilla-La Mancha, la convocatoria se ha limitado inicialmente a esta semana y a la de junio ante la posibilidad de abrir una vía de negociación con el SESCAM.

No obstante, ha señalado que, aunque se anunció una próxima reunión, todavía no han recibido convocatoria formal.
/Fotos: Manifestación hospital universitario cuenca noticia cuenca/ Néstor Robayna/













