Este miércoles, la Cuaresma ha comenzado en Cuenca con la tradicional Misa de imposición de la ceniza, que reunió a decenas de fieles y miembros de las cofradías en la iglesia de las RR. MM. Concepcionistas. El gesto de recibir la ceniza simboliza la fragilidad humana y la necesidad de la misericordia, marcando el inicio de un camino de preparación espiritual hacia la Semana Santa.
La celebración ha estado presidida por el obispo de Cuenca, José María Yanguas, y contó con la interpretación musical de la Capilla de Música de la Catedral de Cuenca. Organizada por la Junta de Cofradías, la Misa reunió a miembros de distintas hermandades y a toda la comunidad nazarena, que participó activamente en este acto de introspección y encuentro.

Durante la ceremonia, los fieles han podido reflexionar sobre el significado de la ceniza, elaborada a partir de las palmas bendecidas el Domingo de Ramos del año anterior. Este símbolo recuerda la fragilidad humana, la necesidad de la misericordia y el inicio de los cuarenta días de Cuaresma, tiempo de penitencia, reflexión y preparación para la Pascua.

El ambiente en la iglesia fue solemne y emotivo, con momentos de recogimiento y música que ha acompañado cada instante de la celebración. La participación de la comunidad nazarena ha destacado la importancia de mantener vivas las tradiciones y de iniciar juntos este periodo de renovación espiritual.
Con la Misa de Ceniza, Cuenca marca el inicio oficial de la Cuaresma, invitando a todos los fieles a reflexionar y prepararse para la Semana Santa. Este acto se consolida como un momento clave para la comunidad nazarena, que combina fe, tradición y encuentro en cada celebración.
/Fotos: Néstor Robaina/


































































































