El fin de una demanda vecinal: las actuaciones que transformarán esta zona de Cuenca

Se contempla una inversión de más de 700.000 euros

El deterioro del asfalto y las aceras en el Paseo San Antonio y la calle San Lucas en Cuenca tienen los días contados. Tras años de quejas vecinales por el mal estado del firme, el Ayuntamiento ha dado luz verde definitiva al expediente de contratación para una reforma integral que supondrá un antes y un después para la movilidad y la estética de este entorno urbano.

La intervención cuenta con una partida económica de 715.000 euros, una cantidad consignada a través de la modificación presupuestaria que entró en vigor el pasado mes de diciembre. El proyecto no se limita a un parcheado superficial, sino que plantea una renovación profunda de la infraestructura pública que llegará hasta el límite mismo de las vías del tren, en el punto donde se ubican las gomas del paso a nivel.

Una cirugía urbana que va más allá del asfalto

Además de la renovación completa de la pavimentación, el plan de ejecución contempla la remodelación de seis pasos de peatones y la reparación de los acerados para garantizar la accesibilidad de los residentes. La actuación se completará con la actualización de toda la señalización vertical y horizontal, la sustitución del mobiliario urbano y la instalación de nuevos bolardos.

Esta decisión administrativa supone dar cumplimiento a una demanda histórica del barrio, que había calificado la situación de «extremadamente necesaria» debido a la degradación acumulada durante años. Con la aprobación de este contrato, se inicia el proceso para que las máquinas comiencen a trabajar en una de las arterias más transitadas.

Botón volver arriba