El Hospital Universitario de Cuenca, ya plenamente operativo tras el cierre del antiguo Hospital Virgen de la Luz, sigue consolidando sus servicios y preparando nuevas concesiones para sus instalaciones. Entre ellas, la gestión de la cafetería y el comedor del centro, actualmente en proceso de licitación, se convierte en un foco de atención por la incertidumbre que genera el futuro de la explotación del servicio y quién se hará cargo de él en los próximos años.
En este contexto, José Andrés Gómez, representante sindical de Comisiones Obreras (CCOO), ha confirmado el inicio de la negociación del convenio colectivo que afectará a los 24 trabajadores del servicio de cafetería del hospital para el periodo 2026-2027.
El anterior convenio finalizó el 31 de diciembre de 2025 y, aunque permanece prorrogado automáticamente, debe actualizarse mediante negociación entre la representación sindical y la empresa adjudicataria.
Subida salarial como eje central
La principal reivindicación de la plantilla se centra en la mejora económica. “La reivindicación fundamental es una actualización salarial conforme al IPC más un 2% adicional durante dos años”, explica Gómez a El Digital de Cuenca.
Además del incremento retributivo, la plataforma sindical recoge otros cuatro o cinco puntos de mejora en las condiciones laborales que serán abordados en la mesa de negociación.
Una licitación millonaria en paralelo
La negociación coincide con el proceso de licitación activado por la Gerencia de Atención Integrada de Cuenca para adjudicar, mediante concesión de servicios, la explotación de las cafeterías y comedor del hospital, así como la instalación y explotación de máquinas expendedoras en varios centros del área sanitaria.
El contrato contempla un plazo de ejecución de 15 años (180 meses), con un importe de gasto aprobado de 3,68 millones de euros (IVA incluido) y un valor estimado cercano a los 25 millones de euros (IVA excluido).
Actualmente, la empresa adjudicataria continúa prestando el servicio en situación de prórroga mientras se resuelve el procedimiento administrativo, sin que se conozca aún si continuará o si habrá una nueva concesionaria.
“La situación es un poco delicada, puesto que vamos a tener que negociar con dos empresas, o si se va o se queda, no sabemos en qué situación estamos ahora mismo”, por lo que la pretensión de la mesa sectorial sería “negociar el convenio antes de que den la licitación”, señala el representante sindical.
El representante sindical advierte de que, si se produce un cambio de empresa antes de cerrar el acuerdo, podría darse la circunstancia de tener que negociar con la empresa saliente y con la entrante, lo que añadiría dificultad al proceso.
Sin conflicto abierto
Desde la representación de los trabajadores insisten en que, por el momento, no existe conflicto laboral.
“No hay un conflicto inicial, en principio no hay ningún conflicto, puesto que no nos hemos sentado. No sé si lo va a haber porque no sabemos quién se va a quedar en la licitación de la empresa”, subraya Gómez. Asimismo también señala que “si no se llega a un acuerdo tendríamos que ver en la Asamblea de Trabajadores si hubiera alguna movilización”.
No obstante, Gómez, ha señalado que “en principio no hemos tenido nunca problemas”.
No obstante, añade que, en caso de que las conversaciones no prosperen, cualquier decisión futura sería trasladada a la asamblea de trabajadores.
La previsión es que la mesa de negociación pueda constituirse a finales del mes de febrero, aunque todavía no existe una fecha cerrada.