El acceso a la vivienda se ha consolidado como uno de los grandes debates sociales y económicos de los últimos meses. El encarecimiento de los precios, la escasez de oferta en determinadas zonas y las dificultades para acceder a financiación han obligado a muchos ciudadanos a buscar alternativas imaginativas para poder disponer de un hogar. Entre ellas, el auge de los cambios de uso de locales comerciales a vivienda o la búsqueda de inmuebles con condiciones especiales.
En paralelo a esa necesidad creciente de encontrar un techo, otro fenómeno ha ido ganando visibilidad en los últimos años: la ocupación ilegal de viviendas. La convergencia de ambas realidades está dejando una estampa cada vez más habitual en los portales inmobiliarios: anuncios en los que se advierte de que el inmueble está ocupado y que no es posible visitarlo, convirtiendo lo que hasta hace poco era una situación excepcional en un segmento más del mercado.
El mercado de viviendas okupadas en venta continúa creciendo en España y también deja una ligera subida en Cuenca. Según los datos del último informe publicado por idealista, correspondientes al cuarto trimestre de 2025, en la capital conquense hay actualmente 6 viviendas sin posesión anunciadas, frente a las 5 que había en el tercer trimestre del año.
El incremento en la ciudad es del 20% trimestral, aunque en términos absolutos la cifra sigue siendo reducida. Estas seis viviendas representan el 1,1% del total de inmuebles en venta en Cuenca capital, una décima más que en el trimestre anterior, cuando el peso era del 1%.
38 viviendas en la provincia de Cuenca
Si se amplía el foco al conjunto de la provincia, la tendencia es similar, aunque algo más contenida. El cuarto trimestre de 2025 se cerró con 38 viviendas okupadas en venta, una más que en el tercer trimestre, cuando se contabilizaban 37. En términos porcentuales, el peso sobre el total de la oferta pasa del 1,6% al 1,7%, lo que supone un incremento del 2,7%.
A pesar de este repunte, Cuenca se mantiene por debajo de la media nacional. En el conjunto del país, el tercer trimestre cerró con 23.010 viviendas okupadas en venta (el 3% del total), mientras que en el cuarto trimestre la cifra ascendió a 24.058 inmuebles, un 4,6% más.
Según Francisco Iñareta, portavoz de idealista, “los datos ponen de manifiesto que el problema de las viviendas okupadas que salen al mercado, lejos de ser un efecto puntual, se está estableciendo como parte del paisaje inmobiliario y casi en un producto de inversión más. Es desolador ver como son cada vez más los propietarios los que se deciden por vender a pérdidas sus viviendas por la falta de seguridad jurídica y por no verse respaldados por la justicia. Supone un enorme fracaso como sociedad la sola aparición de una vivienda okupada a la venta porque su propietario renuncia a pelear por sus derechos, pero el hecho de que cada día que pasa sean más no debería llevarnos a asumirlas como parte de la realidad del mercado, sino provocar una profunda reflexión y un cambio urgente de políticas para revertir este problema”.
Una tendencia consolidada en España
El fenómeno presenta una distribución desigual en el territorio. Existen capitales donde el peso de estas viviendas es notablemente superior al de Cuenca. En ciudades como Tarragona o Girona, las viviendas okupadas en venta superan el 8% del total de la oferta inmobiliaria. En el extremo contrario se sitúa Soria, única capital española donde no hay ninguna vivienda okupada anunciada en venta.
Por comunidades autónomas, Cataluña concentra el 40% de todas las viviendas okupadas en venta en España, seguida de Andalucía (20%) y la Comunitat Valenciana (11%), entre otras. Castilla-La Mancha, donde se enmarca Cuenca, reúne el 4% del total nacional. Dentro de la región, Guadalajara es la capital donde más ha crecido el volumen de viviendas okupadas a la venta, un 133%, pasando de tener 3 a tener 7.
Aunque en la capital y la provincia conquense el volumen es todavía reducido y su impacto en el mercado es limitado, los datos confirman una tendencia sostenida al alza que reproduce, a pequeña escala, el comportamiento del conjunto del país. En un contexto de fuerte tensión en el acceso a la vivienda, la aparición de inmuebles ocupados en los anuncios de compraventa añade un nuevo elemento de complejidad a un problema que sigue sin encontrar soluciones definitivas.