A tan solo una hora de Madrid, en el término municipal de Saelices (Cuenca), se encuentra uno de los yacimientos arqueológicos más impresionantes de toda España. Se trata del Parque Arqueológico de Segóbriga, una joya romana que resiste al paso del tiempo y que este invierno se convierte en una escapada ideal para los amantes de la historia, la cultura y el patrimonio.
Segóbriga, que en sus orígenes fue un castro celtibérico, se transformó en una importante ciudad romana, cuyos restos sorprenden hoy por su excelente estado de conservación. Entre ellos destacan el acueducto, las necrópolis, la muralla, las termas y, sobre todo, el teatro romano, cuya construcción comenzó bajo el mandato del emperador Tiberio y fue inaugurado en tiempos de Tito y Vespasiano, hacia el año 79 d. C.

Este teatro, con capacidad para unos 2.000 espectadores, fue levantado sobre una ladera aprovechando la pendiente natural del terreno. Su diseño es único en el mundo romano: bajo la parte alta del graderío se construyó una calle abovedada que conectaba dos puertas principales de la ciudad, y sobre esta vía se integraron edificaciones dentro del recinto amurallado, creando una fusión entre espacio escénico y urbano realmente singular.

De la cávea, o graderío, se conservan en buen estado las partes inferiores y medias, mientras que la orchestra, casi semicircular, aún muestra los escalones destinados a las autoridades. El escenario o proscaenium, con su decoración de semicolumnas esculpidas y pintadas, ofrece una visión del refinamiento estético romano. Aunque la monumental frons scaena ya no se conserva, se sabe que en ella destacaban esculturas de togados, figuras imperiales y la diosa Roma presidiendo el conjunto.
Un espectacular teatro restaurado
En este enclave, los segobricenses disfrutaban de representaciones teatrales interpretadas por histriones, actores profesionales que daban vida a varios personajes en una misma obra gracias al uso de máscaras. Sin embargo, a partir del siglo IV, el teatro cayó en desuso y fue transformado en zona residencial. No fue hasta las excavaciones lideradas por el arqueólogo Manuel Almagro Basch en los años 60 cuando este tesoro oculto salió a la luz.

Gracias a su restauración, el teatro ha vuelto a albergar espectáculos, reviviendo así su función original. Desde 1982 se celebra cada abril el Festival de Teatro de Primavera, en el que estudiantes de secundaria representan clásicos como Las Troyanas, Medea o Electra. Además, en verano acoge conciertos de música clásica, manteniendo viva la cultura en un entorno único.
Precio de la entrada
La visita al Parque Arqueológico de Segóbriga tiene un precio general de 6 euros, con una tarifa reducida de 3 euros para estudiantes, jóvenes con carné, familias numerosas, mayores de 65 años, personas con discapacidad, desempleados y grupos con reserva previa. Los menores de 8 años pueden acceder de forma gratuita.
Se trata, sin duda, de una escapada perfecta desde Cuenca o Madrid para sumergirse en la historia, disfrutar de la belleza del patrimonio y vivir la emoción del teatro clásico en un entorno inigualable.
