La comunidad china de Cuenca se prepara para dar la bienvenida a la fiesta más importante de su calendario

El Año Nuevo Chino, que este 2026 da paso al Año del Caballo, arranca este 17 de febrero con reuniones familiares, tradición y deseos de suerte

Con la llegada de 2026, el mundo estrena calendario entre propósitos, campanadas y nuevos comienzos. Pero mientras para muchos el año empezó el 1 de enero, hay una comunidad que espera con ilusión el inicio del suyo propio.

Este martes 17 de febrero, la comunidad china celebra el comienzo de un nuevo ciclo lunar: su Año Nuevo, una festividad que se prolongará durante quince días y culminará con el tradicional Festival de los Faroles el próximo 3 de marzo.

El Año Nuevo Chino, también denominado Fiesta de la Primavera, es la festividad tradicional más importante del calendario chino y una de las celebraciones más antiguas del mundo, con más de 3.500 años de historia. También se conmemora en distintos países del este y sudeste asiático y moviliza cada año a millones de personas en reuniones familiares, viajes masivos y celebraciones públicas. En 2026, según el cómputo tradicional, se da la bienvenida al año 4724, el Año del Caballo, uno de los doce animales que componen el zodiaco chino, regido además por el elemento Fuego. Se trata de una combinación que se repite cada 60 años y que no se producía desde el año 1966.

Aunque las grandes celebraciones suelen tener como escenario ciudades como Madrid, con desfiles y espectáculos, en Cuenca la festividad se vive de forma más íntima, entre cenas familiares y tradiciones que se mantienen lejos del país de origen.

Susana lleva casi dos décadas viviendo en Cuenca. “Ya soy casi conquense”, dice entre risas. Para ella, el Año Nuevo Chino es “otra celebración más”, aunque reconoce que no se vive con la misma intensidad que en su país de origen.

“No lo celebramos como el 24, 25 o 31, pero es una fiesta más para nosotros. Hacemos una cena sencilla con la familia cercana y ya está”, explica a El Digital de Cuenca.

En su mesa no pueden faltar el marisco y un plato muy simbólico: los jiaozi —empanadillas chinas— que, según cuenta, son una de las preparaciones más típicas de estas fechas. También menciona un dulce tradicional que siempre procuran tener en casa elaborado a base de azúcar, harina de arroz, cerdo, semilla de sésamo y hoja de bambú, entre otros ingredientes, y que cada región tiene el suyo propio.

Foto: Año nuevo Chino del Caballo/ Néstor Robayna

Aunque en España la celebración es más discreta, recuerda que en China el ambiente es muy distinto: “Es exactamente igual que aquí Nochevieja o Nochebuena. Allí la celebración es más grande con fuegos artificiales y desfiles por las calles”.

El Caballo de Fuego: energía y metas cumplidas

Este 2026 está marcado por el Caballo de Fuego. En la tradición china, el caballo simboliza movimiento, impulso y éxito. Susana cita una expresión popular: “En China se dice ma dao cheng gong, que significa que todo lo que hagas, tanto en negocio como en cualquier cosa, lo vas a conseguir”.

Por eso, sus deseos para el nuevo año son claros: “Que se cumpla todo lo que pienso. Mucha salud y, sobre todo, paz y felicidad para todo el mundo”.

“Siempre trae suerte”

Juan, otro vecino chino de Cuenca, coincide en la idea central que atraviesa la celebración: la suerte. “Siempre, siempre Año Nuevo trae nueva suerte”, afirma. “Este año es del caballo. Caballo, suerte”, asegurando que este animal se encuentra entre los que mejor fortuna trae.

Foto: Año nuevo Chino del Caballo/ Néstor Robayna

Explica que en China la festividad se extiende durante varios días: “Empieza esta noche y hasta el día cinco celebramos. Vas a ver a la familia y a los amigos”.

La mesa, cuenta, se llena de comida con diferentes platos como carne, pescado, marisco, pollo, cerdo. “Preparamos mucho, mucho. La mesa llena, pero no comemos tanto”, dice sonriendo.

La emoción de los sobres rojos

Entre los recuerdos más especiales de la celebración, Juan destaca una tradición que emociona como son los sobres rojos con dinero, conocidos como hongbao. “En China siempre mandan un sobre rojo con dinero para abuelos, nietos, padres o hijos”, explica.

Foto: Año nuevo Chino del Caballo/ Néstor Robayna

Susana también rememora la ilusión de la infancia: “Siempre antes de llegar preparábamos ropa nueva y regalos. Esa emoción la tienen todos y más aún los niños”.

Una celebración que une generaciones

Lejos de las grandes avenidas iluminadas por desfiles de dragones, en Cuenca el Año Nuevo Chino se vive puertas adentro, en torno a una mesa y en familia. Sin grandes espectáculos, pero con el mismo deseo compartido a miles de kilómetros: salud, prosperidad y fortuna.

Foto: Año nuevo Chino del Caballo/ Néstor Robayna

Porque, como resume Juan, el mensaje es sencillo y universal: “Suerte. Nueva suerte”.

Ricardo Vega

Conquense de adopción. Graduado en periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha y con experiencia en medios como CMM, Agencia EFE y Las Noticias de Cuenca.
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