Cuenca vive hoy una jornada de cambios tras días convulsos con el río Júcar dominando portadas y alarmas: el Ayuntamiento de Cuenca ha decidido abrir de nuevo el paraje del Royo, un paraje ribereño que había sido desalojado de forma preventiva en días anteriores cuando las crecientes pusieron en riesgo viviendas y caminos.
De rojo a naranja
Tras una jornada marcada por la ausencia de lluvias y por el viento el caudal del Júcar ha descendido en 100 metros cúbicos por segundo a lo largo del día de hoy. A las 20:15 de este domingo se sitúa en 154, 94 m³/s, es decir, pasa a nivel naranja de alerta, un umbral que las autoridades consideran indispensable para garantizar mínimas condiciones de seguridad tras días de crecidas excepcionales.

En la mañana de este sábado el Júcar ha amanecido con niveles disparados hasta superar umbrales de alerta roja, con cifras que en algunos momentos llegaron a superar los más de 250 metros cúbicos por segundo, según los datos del sistema de aforo de la Confederación Hidrográfica del Júcar (SAIH), que monitorea en tiempo real la evolución del caudal.
Abre el Paraje del Royo, pero los accesos a parques y ríos se mantienen cerrados
Pese a esta apertura puntual, el consistorio ha sido claro en su mensaje hacia la ciudadanía: el peligro no ha desaparecido. Siguen cerrados los accesos al río, los parques y jardines permanecen vetados al público y está estrictamente prohibido transitar por zonas arboladas o las riberas, ya que el terreno continúa saturado de agua y cualquier descuido podría traducirse en accidentes graves.
En este paisaje de contrastes, el paraje del Royo vuelve a respirar tras cuatro días de desalojo de sus vecinos, aunque bajo advertencias firmes: el río ha bajado, pero el riesgo continúa y la prudencia, sigue siendo la mejor compañera para estos días en la ciudad conquense.
