El pueblo de Cuenca que parece de cuento y casi nadie conoce: entre cascadas de ensueño

Está al lado de uno de los enclaves naturales más representativos de Castilla-La Mancha

En plena Serranía de Cuenca, rodeado de extensos pinares y formaciones montañosas, se alza Vega del Codorno, uno de los municipios más singulares de la provincia. Su rasgo distintivo no es solo el entorno natural que lo envuelve, sino su peculiar configuración urbana, ya que el término municipal se articula en pequeños caseríos dispersos, una estructura más habitual en regiones del norte o sur peninsular que en el interior castellano.

La localidad está compuesta por once núcleos: La Cueva, El Perchel, El Molino, Los Demetrios, Los Eustaquios, El Collado, El Tío Miguelete, Las Chorretas, Gregorete, El Puntal y Los Perales. Estos asentamientos, de reducidas dimensiones, conservan denominaciones vinculadas en muchos casos a antiguas familias del lugar, reflejo de una identidad rural arraigada y de una evolución histórica marcada por la dispersión poblacional.

Nacimiento del río Cuervo (Cuenca) / Foto: Turismo JCCM

Uno de los principales atractivos del municipio es su cercanía al Nacimiento del Río Cuervo, uno de los enclaves naturales más representativos de Castilla-La Mancha. Declarado Monumento Natural, este paraje destaca por el surgimiento de aguas entre formaciones de roca caliza cubiertas de musgo, que dan lugar a cascadas escalonadas de gran valor paisajístico. El acceso es libre durante todo el año y existen diversas rutas señalizadas que facilitan su recorrido a pie.

Pese a su relevancia ambiental, Vega del Codorno permanece al margen de los grandes circuitos turísticos de la provincia. Esta circunstancia ha favorecido la conservación de su carácter tradicional y de un entorno poco alterado, atributos que hoy constituyen uno de sus principales valores diferenciales.

María López

Graduada en Periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha. He pasado por Cadena SER, Castilla-La Mancha Media y El Español.
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