El escultor que está reinventando la Semana Santa de Tarancón

Francisco Javier López del Espino, autor de los nuevos pasos procesionales y del emblemático paso de Nuestra Señora de los Dolores en Cuenca, combina tradición y modernidad en cada obra

Hay artistas que llegan a una ciudad para realizar un encargo. Y hay otros que, sin buscarlo, terminan formando parte de su identidadFrancisco Javier López del Espino (Córdoba, 1985) pertenece a este segundo grupo. Desde 2009, su nombre ha quedado unido a la transformación estética de la Semana Santa de Tarancón, impulsando una renovación profunda que ha redefinido la fisonomía de sus pasos procesionales.

Su obra no ha supuesto únicamente la sustitución de antiguas imágenes seriadas por nuevas tallas de mayor calidad artística; ha significado la construcción de un lenguaje propio, reconocible, donde tradición y contemporaneidad dialogan con naturalidad. Autor de siete imágenes para Tarancón y del paso de Nuestra Señora de los Dolores en la Semana Santa de Cuenca, López del Espino combina estudio histórico, técnica depurada y fuerza expresiva en cada proyecto, dejando una huella indeleble en la imaginería cofrade española. Esta entrevista ha sido realizada por El Digital de Cuenca que da voz al escultor para repasar su trayectoria y sus proyectos.

El origen de una vinculación: Tarancón, 2009

¿Cómo llegó a la Semana Santa de Tarancón?

Llegué sobre el año 2009. Fue entonces cuando la Hermandad del Nazareno contactó conmigo a través de internet, por medio de su presidente, Rafael Luján Chumillas, para pedirme el presupuesto de un paso de misterio de la Flagelación de Cristo. Ese fue mi primer contacto con Tarancón, una relación que perdura hasta la fecha, y ya estamos en 2026.

¿Cuál ha sido su aportación desde entonces?

He realizado siete imágenes para la Semana Santa de Tarancón, contribuyendo a la nueva imagen de la misma. Hasta entonces contaban con imágenes de los años 50, 60 y 70, muchas pertenecientes a los talleres de Olot, que realizaban imágenes en serie. En su momento cumplieron su función, pero artísticamente no tenían gran calidad.

Era deseo de la Junta de Hermandades ir renovando cada año las imágenes, apostando por obras de mayor calidad artística. He tenido la suerte de formar parte de ese proceso.

Las obras y el impacto en la ciudad

¿Qué obras destacaría especialmente?

Todas las imágenes que he realizado han dejado una huella en mí. Pero la última, Jesús en su Prendimiento, ha causado un gran impacto en la localidad, y así me lo han hecho llegar.

Este año voy a entregar un soldado del Sanedrín y un San Pedro. Las dos imágenes me parecen muy buenas, pero del San Pedro estoy especialmente orgulloso. Me parece una obra muy lograda.

Tradición e interpretación contemporánea

¿Cómo afronta el proceso creativo de un nuevo paso?

Lo primero que hago es escuchar el proyecto de la hermandad: qué necesitan y cuál es el planteamiento para hacer una reforma integral del paso. Estudio los antecedentes históricos de esa representación, cómo era el paso anterior antes de la Guerra Civil y, a partir de ahí, realizo una reinterpretación de esos antecedentes llevándolos a la época actual.

Se trata de respetar la tradición, pero dotarla de un lenguaje artístico contemporáneo.

Presencia en la Semana Santa de Cuenca

También tiene presencia en la Semana Santa de Cuenca.

Sí, tengo obra en la Semana Santa de Cuenca. Realicé el paso de Nuestra Señora de los Dolores, que desfila en la tarde-noche del Sábado Santo. Me siento muy orgulloso de ese paso. Es una obra muy importante para mí.

¿Conoce la obra de Luis Marco Pérez?

Sí, conozco su obra. Son imágenes muy bien realizadas, excelentes, con mucha personalidad y de gran calidad. Me parece de gran valor el legado que el maestro dejó en la Semana Santa de Cuenca.

Formación y evolución artística

¿Cómo comenzó su camino en la escultura?

Me inicié en el mundo de la escultura a los 14 años. Encontré mi camino muy pronto. Estuve aprendiendo en distintos talleres, realicé un ciclo formativo de grado medio en Córdoba y abrí mi primer estudio, que tenía 25 metros cuadrados.

Hoy tengo un taller de 250 metros y dos alturas. He conseguido un gran recorrido en la escultura con mucho esfuerzo y dedicación.

La constancia y el trabajo han sido mis grandes armas. Además, he estudiado a los grandes maestros clásicos, así como a los vanguardistas, expresionistas y futuristas. A ellos les debo la comprensión de la esencia del lenguaje plástico. Ese estudio me abrió las puertas al entendimiento artístico de la abstracción y la geometría.

Proyección nacional e internacional

Su obra no se limita a la imaginería religiosa.

Mi obra contemporánea ha estado expuesta en ciudades como Barcelona, Madrid, París, Mónaco o Zúrich, y trabajo para gran parte del territorio español.

Actualmente estoy desarrollando 19 proyectos: imaginería religiosa, arte contemporáneo para México, un Cristo tallado en mármol de Carrara también para México y una escultura en bronce destinada a Dubái. Además, tengo proyectos en California (Estados Unidos) y en República Dominicana.

He realizado muchas imágenes de Cristo y la Virgen, pero también esculturas de personas tan diferentes como Juan Carlos Aragón, el jeque Zayed bin Sultán Al Nahayan o la Madre Teresa de Calcuta.

El patrimonio humano

Después de tantos años vinculado a Tarancón y Cuenca, ¿qué es lo más valioso de todo este recorrido?

Quiero dar las gracias a las Hermandades de Tarancón y de Cuenca por la confianza depositada en mí, y en particular a la Hermandad del Nazareno y a su presidente, Rafael Luján.

Lo más bonito no es solo el patrimonio artístico que se crea, sino el patrimonio humano y las amistades que se forjan a través de mi trabajo.

Rafael Torres

Nacido en Cuenca. Estudiante del Grado de Periodismo en 4 ° curso en la Facultad de Comunicación de Cuenca
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