La Cofradía de San Roque de Cuenca, una de las más antiguas de la ciudad, ha manifestado su propósito de solicitar una nueva imagen del santo protector con el propósito de reemplazar a la imagen actual, fabricada en escayola, que, con el transcurso del tiempo, presenta daños severos, como fisuras y desconchones.
De acuerdo con Pablo Martínez, el secretario, «la imagen actual de San Roque que cada 16 de agosto por las calles del Casco Antiguo de la ciudad muestra un deterioro gradual debido al transcurso del tiempo«. El próximo domingo 15 de junio, la Junta Directiva de la Hermandad de San Roque presentará el nuevo diseño de la nueva imagen en la Junta General que tendrá lugar en la iglesia de San Felipe Neri, residencia canónica de la Cofradía.

La propuesta está en su fase inicial, pese a que ya se han establecido vínculos con varios imagineros de Cuenca y de otras regiones, de prestigio a nivel nacional. La cofradía busca elegir una talla de excelente calidad que mantenga la tradición iconográfica como la actual, manteniendo los rasgos tradicionales del peregrino: el perro, el bordón y la llaga, con un tono expresivo parecido al de la imagen moderna, que conecta con el sentimiento popular de los hermanos.
El proyecto se someterá a la aprobación de los hermanos en la asamblea general, en la que también se abordarán cuestiones prácticas como la financiación, el calendario, cultos religiosos y procesión.

San Roque, patrón de los empleados municipales de Cuenca y protector contra las epidemias, ha sido durante siglos un símbolo de esperanza y consuelo para la ciudad. La iniciativa de la cofradía no solo busca preservar esa herencia, sino también proyectarla hacia el futuro con una nueva imagen que hable el lenguaje de la fe contemporánea, sin renunciar a la tradición.
Mientras tanto, la actual imagen seguirá presidiendo los actos religiosos hasta que el nuevo proyecto sea una realidad.