El río Júcar ha vuelto a exhibir su cara más imponente en la Serranía de Cuenca. A lo largo de este miércoles, el cauce ha registrado desbordamientos puntuales en el tramo alto, entre Vega del Codorno y el entorno recreativo de El Chantre, dejando estampas de agua “a pecho” en orillas y vegas y obligando a extremar la precaución en caminos y zonas próximas al río.
El episodio se produce en un contexto de caudales elevados en la cuenca, tras varios días de inestabilidad y aportes continuados desde cabecera, con especial influencia de los desembalses y la saturación de algunos puntos de regulación. En jornadas recientes, el Júcar ha llegado a mantenerse en niveles de alerta a su paso por la capital conquense, con medidas preventivas como cierres de accesos y desalojos puntuales en zonas inundables.
Un río “ancho” y rápido: la imagen de la crecida
Según reflejan las imágenes aportadas, el agua ha ganado terreno en varios puntos del tramo alto, cubriendo áreas de ribera y extendiéndose por zonas bajas próximas al cauce. En escenarios así, el riesgo no solo está en el nivel del agua, sino en la velocidad de la corriente, que puede cambiar en minutos y arrastrar ramas, barro y materiales río abajo.
Desde distintos organismos y medios regionales se viene insistiendo estos días en la necesidad de evitar paseos por riberas, pasarelas y áreas inundables, especialmente mientras se mantengan avisos y la situación hidrológica siga evolucionando.
Recomendaciones de seguridad
- No acercarse a orillas inestables ni cruzar pasos anegados.
- Evitar aparcar en explanadas junto al río (pueden quedar aisladas).
- Seguir indicaciones de autoridades locales y avisos de Protección Civil.





























