La UB Conquense vuelve a citarse con La Fuensanta para seguir alimentando un sueño que, a estas alturas de temporada, ya no se esconde. La Balompédica recibe este sábado, a partir de las 17.00 horas, al Rayo Vallecano B en un encuentro con aroma de oportunidad: sumar la tercera victoria consecutiva y, de paso, meter por fin la cabeza en unos puestos de play-off que lleva semanas acariciando sin terminar de ocupar.
El equipo de Rober Gutiérrez llega lanzado tras imponerse en las dos últimas jornadas a Quintanar del Rey y Fuenlabrada, una racha que le ha permitido asentarse en la sexta plaza con 33 puntos. Los mismos que suma el Tenerife B, que marca la zona de promoción de ascenso, aunque con un partido menos. Esa matemática, fría pero elocuente, explica el valor del choque ante el filial franjirrojo: ganar significa seguir presionando y mantenerse en la conversación de los de arriba.
Rober Gutiérrez en rueda de prensa
“No tenemos la obligación de mirar hacia otro lado. Tenemos la obligación de ser ambiciosos”, dejó claro Gutiérrez en la previa, reforzando el mensaje que ha calado en el vestuario en las últimas semanas. “Desde que llegué sabía que quería estar arriba. Yo sueño con hacer un play-off con la Balompédica”, añadió el técnico, que ha convertido la palabra “ambición” en una constante en su discurso.
Enfrente estará un Rayo Vallecano B que aterriza en Cuenca con urgencias. Los madrileños ocupan la decimotercera posición, en zona de play-out, con 26 puntos y una dinámica preocupante: tres derrotas consecutivas ante Coria, Tenerife B y Fuenlabrada. Un contexto que obliga al filial a competir con el cuchillo entre los dientes, pero que, a la vez, puede abrir un escenario de partido incómodo y con trampas.
Gutiérrez, de hecho, avisó de las virtudes del rival y de lo que exige el guion: “Es un equipo con gente dinámica, que juega muy bien al fútbol. No podemos volvernos locos si ellos tienen más posesión que nosotros. Tenemos que hacer el partido que nos interese a nosotros”. Una declaración que anticipa un duelo de gestión: la Balompédica quiere mandar sin precipitarse, elegir los momentos, controlar los riesgos y no caer en el intercambio que tanto suele beneficiar a los filiales.
El precedente de la primera vuelta refuerza esa idea. En Vallecas, ambos firmaron un empate sin goles, un partido cerrado en el que el marcador se resistió a moverse. Este sábado, sin embargo, la situación es distinta: el Conquense llega con confianza y con el impulso de dos triunfos que han vuelto a encender la grada; el Rayo B, con la necesidad como motor para cortar una racha que le ha empujado hacia la zona baja.
Además, el técnico conquense también valoró el momento interno tras el cierre del mercado invernal, insistiendo en la fortaleza del grupo: “Tenemos una plantilla complementaria y con versatilidad. El vestuario está más asentado, los jugadores están unificados todos por un mismo objetivo”. En otras palabras: estabilidad y foco justo cuando la temporada entra en su tramo decisivo.
Con todo, La Fuensanta se prepara para una tarde de las que pueden marcar tendencia.
