Tras completar los trabajos en la Avenida Hermanos Becerril hace apenas unos días, el Plan de Mantenimiento Urbano de Cuenca, que cuenta con una inversión de 1,2 millones de euros, ha activado una de sus fases más céntricas. Desde esta semana, las máquinas y los operarios se han adueñado del entorno del Xúcar, una arteria vital para la movilidad de la capital, transformando el paisaje urbano con vallas, conos y maquinaria pesada.
Tráfico peatonal y vehículos: «los perjudicados«
Los operarios de la empresa Viales y Obras Públicas SA ya trabajan sobre el terreno con un objetivo claro: reparar baldosas, bordillos y sellar grietas en la calzada. Sin embargo, el despliegue de maquinaria y vallas en una zona tan comercial y transitada está complicando algunos pasos. Se estima que las obras en esta zona duren unos tres días, según vayan avanzando, un periodo en el que el tráfico de vehículos y el paso de peatones se verán comprometidos.

Como muestran las imágenes a pie de calle, los ciudadanos deben esquivar zonas acotadas para acceder a los comercios, mientras que los conductores se encuentran con un carril bus ocupado por furgonetas de obra y señalización de emergencia.
Las tareas se centran en la reparación de pavimentos, adecuación de aceras y mejoras en la infraestructura vial, elementos que presentaban un notable deterioro y que forman parte de la prioridad del Ayuntamiento para revitalizar la imagen y seguridad de los barrios.
Una inversión necesaria con «molestias inevitables»

A pesar del malestar inicial que generan estos trabajos, el objetivo final de este plan de 1,2 millones es acabar con la falta de mantenimiento de las calles conquenses. Hasta el momento se ha actuado en la Avenida del Mediterráneo, Eras del Tío Cañamón o Hermanos Becerril, entre otras. Una vez finalizados estos días de intensidad, se espera que el entorno del Xúcar recupere la normalidad con una infraestructura renovada y más segura.
