Del ahorro a la multa: lo que ha cambiado para quienes se mueven en patinete por Cuenca

El seguro obligatorio y el registro en la DGT ya están en vigor y transforman el patinete en un medio de transporte con nuevas obligaciones

El patinete eléctrico se ha consolidado como uno de los medios de transporte más utilizados por su comodidad, ahorro y rapidez. Se calcula que 4 millones de vehículos de este tipo circulan por las vías urbanas españolas.

Desde el pasado mes de enero, circular con uno de estos vehículos sin cumplir la normativa puede salir caro. Hasta 1.500 euros de multa para quienes no tengan contratado el seguro obligatorio que exige la nueva regulación estatal.

La norma no solo afecta a los patinetes, aunque sean los más visibles. “Hablamos de vehículos de movilidad personal, no solo de patinetes. Incluye también segways y otros dispositivos similares”, explica José Martínez Ayerza, secretario del Colegio de Mediadores de Cuenca, Ciudad Real, Guadalajara y Toledo.

Foto: José Martínez Ayerza, secretario del Colegio de Mediadores de Cuenca, Ciudad Real, Guadalajara y Toledo / Néstor Robayna

Qué se considera vehículo de movilidad personal

La normativa se aplica a los vehículos de una sola plaza, sin sillín —salvo excepciones— y cuya velocidad esté comprendida entre los 6 o 7 km/h y los 25 km/h, ya que ningún VMP (Vehículo de Movilidad Personal) puede superar esa velocidad máxima.

Quedan fuera de esta regulación las bicicletas eléctricas, los vehículos destinados a personas con movilidad reducida y aquellos que se utilizan exclusivamente en entornos profesionales o empresariales. “Se habla de patinetes porque representan el 80 o el 90% de los casos”, señala Martínez Ayerza.

Foto: Usuario de patinete eléctrico en Cuenca / Néstor Robayna

Seguro obligatorio desde el 2 de enero

Aunque la ley fue aprobada en 2022, su aplicación real se ha retrasado por motivos administrativos. “Desde el 2 de enero existía la obligación de tener seguro, pero no existía la posibilidad real de cumplirla, porque no se podían registrar estos vehículos en la DGT”, explica el mediador. El pasado 27 de enero, el Consejo de Ministros aprobó el procedimiento definitivo, el Real Decreto que regula el funcionamiento de este registro. Desde su publicación en el BOE todos los vehículos de movilidad personal están obligados a registrarse y a asegurarse.

El registro se realiza a través de la Dirección General de Tráfico, mediante el pago de una tasa de 8 euros y la aportación de una serie de datos técnicos del vehículo. No se trata de una matrícula tradicional, pero sí de un sistema de identificación oficial. Una vez obtenido el certificado de inscripción, el titular podrá adquirir la etiqueta identificativa que deberá colocar en el porta-identificador destinado a tal efecto en el VMP una vez que disponga de ella.

La normativa diferencia entre los patinetes vendidos antes y después de enero de 2024. Los que son anteriores no están obligados a contar con certificado homologado y podrán circular hasta el 26 de enero de 2027, pero deben tener seguro. Los posteriores a 2024 deben contar con certificado de características, registrarse en la DGT y contratar el seguro desde el primer momento.

Qué cubre el seguro y cuánto cuesta

El seguro obligatorio cubre los daños personales y materiales causados a terceros, nunca los daños propios del conductor ni del vehículo. “Es una cuestión de responsabilidad civil, porque se están produciendo muchos accidentes con daños personales y nadie respondía económicamente”, explica Martínez Ayerza.

En cuanto al precio, el mercado todavía se está ajustando. “Ahora mismo se están viendo pólizas entre 30 y 90 euros anuales, dependiendo de la compañía”, apunta.

Circular sin seguro puede acarrear sanciones de entre 200 y 1.500 euros, dependiendo de la situación. “No es lo mismo un control preventivo que un accidente en el que se compruebe que no hay seguro”, advierte el mediador.

En caso de accidente con daños personales provocado por un conductor sin seguro, el Consorcio de Compensación de Seguros se hará cargo de la indemnización, aunque solo de los daños personales. Posteriormente, reclamará el importe al responsable.

“Si es obligatorio, lo acabaré haciendo”

Entre los usuarios de patinete en Cuenca todavía hay dudas y cierta sensación de confusión. Es el caso de Alberto Sainz, que utiliza el patinete a diario para desplazamientos cotidianos para ahorrar costes al no utilizar el coche.

“Se hablaba del seguro, de la DGT e incluso de una especie de ITV, pero como de momento no se podían registrar, la gente no sabía muy bien qué hacer”, explica. Aun así, lo tiene claro: “Si es obligatorio, al final lo acabaré haciendo, porque te expones a una multa”.

Circular por Cuenca: fácil, pero con riesgos

Foto: Patinete eléctrico circulando por una de las cuestas de Cuenca / Néstor Robayna

Para este usuario, Cuenca es una ciudad relativamente cómoda para el patinete. “No hay demasiado tráfico, no es como una gran ciudad”, afirma. Sin embargo, reconoce que hay que extremar la precaución. “No se puede circular por la acera y compartir la calzada con coches siempre tiene su riesgo”.

Las cuestas son otro factor clave. “Aquí necesitas un patinete con potencia y autonomía”, apunta. En cuanto al carril bici, lo utiliza siempre que puede, aunque reconoce que su estado es mejorable.

Una norma que ya está en la calle

La regulación de los vehículos de movilidad personal ya no es un anuncio ni una advertencia futura: está en vigor y afecta a miles de desplazamientos diarios, también en ciudades como Cuenca. Mientras las administraciones afinan los registros y las aseguradoras ajustan sus pólizas, la responsabilidad recae ahora directamente sobre los usuarios.

Desde el Colegio de Mediadores consideran que si hay sanciones no será por falta de información. “Los usuarios saben perfectamente lo que tienen que hacer. Se cometen más infracciones por imprudencia que por desconocimiento, y también para evitar el gasto o la molestia de registrarse y contratar un seguro”, concluye Martínez Ayerza.

Expertos y conductores coinciden en una cosa: el patinete ha llegado para quedarse. La diferencia, a partir de ahora, estará entre quienes lo usen como un medio de transporte más, con las mismas obligaciones legales que el resto, y quienes sigan circulando al margen de una normativa que ya contempla sanciones y responsabilidades económicas claras en caso de accidente.

Alba Soledad Moya

Natural de Cuenca. Graduada en Periodismo por la UCLM. Experiencia en medios de comunicación como CMM o La Sexta.
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