Con las recientes nevadas y el frío que cala hasta los huesos, muchos conquenses recurren a la leña para calentar sus hogares. La demanda este año es excepcionalmente alta, y las empresas del sector advierten que los clientes sean previsores para poder tener su pedido.
Una temporada más intensa de lo habitual
Antonio Díaz, gerente de Leñas Cuenca, asegura que la campaña de este invierno está siendo “muy fuerte”. Según sus cálculos, las ventas superan en un 30–40 % las del año pasado, con una previsión de 2,5 millones de kilos de leña en toda la provincia.

“Este año ha sido un año bastante frío, y la gente se ha adelantado a pedir leña para no quedarse sin ella”, explica Díaz a El Digital de Cuenca.
Pedidos que llegan desde septiembre
Aunque el invierno marca el pico de la demanda, los pedidos comienzan a finales del verano y principios de otoño.

Muchos vecinos compran cantidades pequeñas y repetidas, ya que la leña no se utiliza como fuente principal de calefacción, sino para chimeneas, estufas de cassette y uso recreativo.
El cliente tipo
El perfil habitual de los compradores son personas de edad media y mayores. La demanda se distribuye por toda la provincia, aunque las serranías de Cuenca concentran la mayor parte de los pedidos.
Tipos de leña y su poder calorífico
La leña más solicitada es el olivo y la encina, que destacan por su alto poder calorífico.

Díaz recomienda ser previsores, porque la alta demanda de esta temporada ha provocado que la empresa esté “desbordada”.
/Foto: Leñas cuenca noticia cuenca/ Néstor Robayna/










