La madrugada del 21 de enero, Valverde de Júcar vivió una situación excepcional y de gran impacto para sus vecinos. Sin alertas previas por viento, un fenómeno meteorológico extremo, tal y como aseguró a El Digital de Cuenca al alcalde, Eduardo Mena, como un tornado con ráfagas de hasta 150 km/h, azotó la localidad, causando importantes daños.
Daños en el cementerio y apagón general
Los efectos más devastadores se registraron en el cementerio municipal, donde árboles centenarios de más de 20 metros cayeron sobre las lápidas, sepultando alrededor de 100 tumbas.

La caída de un transformador eléctrico provocó un apagón que dejó a gran parte de los cerca de 1.000 habitantes sin luz, agua corriente, internet ni televisión durante varias horas. La situación generó especial preocupación entre los vecinos más vulnerables, como quienes dependen de respiradores u otros equipos médicos.
Trabajos de limpieza y reconstrucción
Apenas una semana después, el Ayuntamiento de Valverde de Júcar ha informado sobre las actuaciones que se están llevando a cabo en el cementerio. Según el comunicado oficial, tras reuniones con el Obispado de Cuenca, propietario del campo santo, y con las administraciones competentes, se ha decidido iniciar de manera inmediata la limpieza del arbolado y la reconstrucción del muro perimetral.
Durante estos trabajos, el acceso al cementerio permanecerá restringido por motivos de seguridad, debido a la presencia de maquinaria y operarios.
Costes y coordinación con administraciones
El coste de las actuaciones será asumido a partes iguales por el Ayuntamiento y el Obispado, aunque se gestionarán posibles ayudas de otras administraciones para minimizar el impacto económico.

Además, los trabajos se complementan con informes sobre el fenómeno meteorológico que causó los daños, incluyendo la visita del Delegado Territorial de la AEMET (Agencia Estatal de Meteorología) para documentar oficialmente lo ocurrido.
Evaluación de daños y próximos pasos
Una vez retirada la vegetación, se evaluará con precisión el alcance de los daños en cada tumba afectada. Posteriormente, explican que se convocará a los titulares de las sepulturas para informarles sobre la situación y acordar los pasos a seguir, respetando siempre la propiedad de cada tumba.
El Ayuntamiento ha reiterado su compromiso de informar puntualmente sobre cualquier novedad y ha agradecido a los vecinos su comprensión y colaboración durante las labores de restauración.