La parroquia de Nuestra Señora de la Paz celebró su festividad litúrgica con normalidad, manteniendo el carácter religioso y solidario de sus actos, pese a la suspensión de la procesión prevista. Durante los días 21, 22 y 23 de enero, se celebró el triduo en honor a la Virgen, con distintas eucaristías que reunieron a numerosos fieles.

El sábado 24 de enero, día de la festividad litúrgica de Nuestra Señora de la Paz, tuvo lugar la Eucaristía acompañada del tradicional reparto de caridad, uno de los gestos solidarios más significativos de la parroquia.

La procesión, que no pudo realizarse, por las inmediaciones de la parroquia habría contado con la imagen de Nuestra Señora de la Paz, obra del escultor Octavio Vicent, acompañada por la Banda de Música de Cuenca, Agrupación Musical Virgen de la Luz, miembros de la corporación municipal y el párroco Alberto Carnicero, siguiendo la tradición de este acto en el calendario litúrgico de la parroquia.

Los actos continuaron el domingo 25 de enero con catequesis, reparto de caridad a los niños y la Eucaristía solemne, estando prevista una comida fraterna como cierre de la festividad, que reunirá a los feligreses en un ambiente de convivencia y fraternidad.

Así, a pesar de no poder realizar la procesión, la parroquia logró mantener la esencia de la festividad de su titular, combinando devoción y solidaridad en cada actividad.
/Fotos: Néstor Robaina/
























