Donde antes apenas se distinguía el camino, hoy vuelve a haber un sendero. Tras más de tres años de trabajo voluntario, el PR-CU 31 ha sido recuperado gracias a la implicación de la Asociación Amigos Sendas y Fuentes de Villar del Humo.
El proceso de limpieza y preparación para la homologación de los dos itinerarios del municipio, el PR-CU 31, de 17 kilómetros, y el PR-CU 32, de 20 kilómetros, ha supuesto un proyecto especialmente ambicioso para la asociación. La Federación de Senderismo establece un plazo máximo de tres años para este tipo de actuaciones, si bien el colectivo solicitó y obtuvo una prórroga de seis meses, ya que parte del tiempo se destinó a colaborar en una caminata organizada por la propia federación.
La actuación se dio por finalizada el pasado 3 de enero, según ha confirmado el presidente del colectivo, César Saiz, quien aclara que ambos itinerarios, el PR-CU 31, conocido también como la Nevera, y el PR-CU 32, se encuentran actualmente en condiciones similares y pendientes únicamente de la señalización final para su homologación oficial.
Desde la asociación explican que el PR-CU 32 había sido intervenido en gran parte con anterioridad y que los trabajos más recientes se han centrado en el PR-CU 31, si bien ambos senderos se solapan y se cruzan en algunos puntos, formando parte de un mismo proyecto global de recuperación del patrimonio natural del municipio.
Un proyecto nacido del apego al territorio
La iniciativa se enmarca en el trabajo que la asociación viene desarrollando desde su creación en 2017, con el objetivo de recuperar sendas tradicionales y fuentes históricas del término municipal, muchas de ellas abandonadas desde hace décadas debido al declive de la agricultura y la ganadería.
“Los senderos se van perdiendo con el tiempo y nadie les da importancia si no hay una iniciativa altruista detrás”, explica César, vecino del municipio y profundo conocedor del territorio a El Digital de Cuenca. Antiguos caminos usados durante generaciones por pastores y agricultores habían quedado prácticamente ocultos por la vegetación, hasta el punto de resultar impracticables en muchos tramos.
El PR-CU 32, una senda con valor emocional
En el caso del PR-CU 32, conocido también como la senda de Barrachina-la Dehesilla o Ruta César, la recuperación tuvo además un fuerte componente simbólico. El sendero rinde homenaje a un histórico impulsor del patrimonio local, fallecido en 2020, cuya labor estuvo estrechamente ligada a la conservación de sendas y fuentes del municipio. Desde entonces, la asociación organiza cada año una caminata conmemorativa que recorre parte de este itinerario y que se ha convertido en una cita emotiva para vecinos y visitantes.
Tres años de trabajo altruista
Los trabajos de limpieza y acondicionamiento se han desarrollado de forma totalmente voluntaria, sin un calendario fijo y dependiendo de la disponibilidad de los participantes. En algunas jornadas han llegado a reunirse más de 25 personas, aunque lo habitual ha sido un grupo reducido y constante de vecinos, familiares y colaboradores, a los que en los últimos tiempos se han sumado también jóvenes del municipio.

La asociación ha trabajado con medios propios, utilizando herramientas personales y pequeñas adquisiciones realizadas con recursos obtenidos a través de subvenciones modestas y la venta de material con su propio logotipo. “Aquí nadie cobra, cada uno aporta lo que puede”, subraya Saiz.
Homologación y próximos pasos
Tanto el PR-CU 31 como el PR-CU 32 están ya completamente limpios y transitables. Los próximos pasos explica el presidente del colectivo pasan por la instalación de la señalización definitiva, paneles informativos y señales direccionales, y una última revisión técnica que permita completar el proceso de homologación.

Desde Amigos Sendas y Fuentes de Villar del Humo destacan que la recuperación de estos itinerarios amplía la red de senderos del municipio y mejora la información disponible para senderistas y visitantes, contribuyendo a situar a Villar del Humo “en el mapa” del turismo de naturaleza.

Sin embargo, el proyecto no termina aquí. La asociación continuará trabajando en la limpieza de nuevos senderos y, especialmente, en la rehabilitación de fuentes, un patrimonio especialmente abundante en el municipio, donde Saiz explica que llegó a haber localizadas hasta más de 130.