Aunque muchas veces pasen desapercibidos, los detalles sencillos pueden dejar huellas profundas. Los mayores de una residencia de Cuenca lo han experimentado en primera persona, al recibir un gesto inesperado de solidaridad que les arrancó sonrisas y cariño.
Una iniciativa desde el corazón
Vanesa Cebrián, dueña de la tienda de ropa El Vestidor de Vanesa de la capital, ha realizado una donación de prendas a una residencia de ancianos de Cuenca como gesto solidario desde su propio negocio. La iniciativa, impulsada “desde el corazón”, ha consistido en la entrega de alrededor de cien pares de calcetines, tanto de caballero como de señora, incluyendo calcetines altos y antideslizantes tipo zapatilla, pensados especialmente para personas encamadas o con movilidad reducida.

Según ha explicado la propia Vanesa a El Digital de Cuenca, se trata de prendas que tenía en la tienda y a las que ha querido dar un uso solidario: “Antes de tirar estas prendas o regalarlas prácticamente, preferimos darlas, donarlas y hacer de ellas un buen uso”.

Aunque reconoce que en la residencia los mayores “están de maravilla y muy bien cuidados”, considera que cualquier pequeño gesto siempre suma.
Compromiso con la ciudad
Esta no es la primera vez que El Vestidor de Vanesa participa en acciones solidarias. La tienda ha colaborado anteriormente con la Asociación Contra el Cáncer, con iniciativas de recaudación de fondos vinculadas al pequeño y mediano comercio para la investigación, así como en desfiles inclusivos. “Siempre nos gusta hacer cosas por Cuenca”, señala.

La entrega de estos productos ha tenido lugar este martes 18 de enero en la Residencia Provincial “Sagrado Corazón de Jesús, dependiente de la Excma. Diputación de Cuenca y gestionada por los Servicios sociales de la institución provincial situada dentro del casco urbano de Cuenca, junto al barrio de San Antón y muy próxima al río Júcar.

La elección de esta residencia en concreto responde simplemente a la buena impresión que le transmite el centro. Cebrián asegura no tener ningún vínculo personal con los residentes, pero sí el deseo de aportar su “pequeño grano de arena” porque entendieron que había “mucha gente necesitada”. “No podemos hacer una gran donación, pero muchas veces con poquito se hace mucho”, ha afirmado. Incluso hay quienes ya en el mismo momento probaron los calcetines entregados por Vanesa.

Desde la Diputación Provincial han querido agradecer el gesto y poner en valor la implicación de las empresas locales. La diputada de Servicios Sociales, Eva García, ha destacado que para muchos mayores, que en ocasiones no reciben visitas, este tipo de iniciativas suponen una gran ilusión. “Es un gran detalle, cualquier detallito de estos, pues para ellos es un mundo se ponen súper contentos y esa ilusión es lo que a nosotros también nos llena”, ha señalado García quien ha estado presente en la entrega.

Del mismo modo, también ha estado presente el director de este hogar de ancianos, Francisco Ibáñez.
Repercusión en redes sociales
Sin embargo, Cebrián no solo se ha hecho notar por su labor solidaria en Cuenca, sino también por su presencia en redes sociales, donde comparte las novedades de su tienda y sus iniciativas. En Facebook cuenta con más de 7.600 seguidores y en Instagram supera los 14.800, lo que le permite llegar a un amplio público y visibilizar sus gestos de solidaridad.
Ilusión de los mayores y continuidad de la acción
La visita fue recibida con entusiasmo por los residentes, a quienes la presencia de Vanesa les hizo especial ilusión. La empresaria ha asegurado que repetirá este tipo de acciones siempre que pueda y ha insistido en que lo más importante no es que se recuerde el gesto, sino “verlos contentos”.