Cerca de un centenar de trabajadores de la fábrica Pinasa en Cuenca, dedicada a la fabricación de muebles y productos de madera, han celebrado hoy una manifestación en la Plaza de España para denunciar los impagos y la falta de información sobre la viabilidad del Grupo Losán. Una manifestación pacífica en la que han clamado por sus derechos llegando a cortar una calle aledaña.
La protesta en Cuenca se enmarca dentro de una serie de movilizaciones que también se han celebrado este jueves en las plantas del grupo en Galicia, Pedro Muñoz (Ciudad Real) y Castilla y León, para exigir transparencia y soluciones urgentes ante la deuda acumulada.
Los empleados llevan casi dos años de incertidumbre y actualmente se les adeudan tres nóminas: noviembre y diciembre de 2025 y la paga extra de Navidad. La concentración ha sido convocada por los sindicatos CCOO, UGT y CSIF, con el objetivo de criticar la gestión de la empresa y reclamar información clara sobre los pagos y la viabilidad del grupo.

Falta de información
Además de los impagos, los sindicatos denuncian una falta de información clara por parte de la empresa, ya que no se concretan ni fechas de pago, ni cantidades pendientes. Según explican, los trabajadores solo reciben explicaciones vagas sobre posibles aportes de capital o planes futuros. En este sentido, se esperaba la entrada de un inversor, la empresa Mavesal, que en verano del año pasado parecía interesada en adquirir el grupo, pero finalmente la operación no salió adelante.
Maribel Cabañero, secretaria regional de la Federación de Comisiones Obreras del Hábitat, explicó que el pasado lunes se mantuvo una reunión con el director de recursos humanos del Grupo Losán desde Galicia, en la que no se despejaron dudas ni se ofrecieron compromisos concretos. Según Cabañero, el responsable de la empresa mencionó “quizás un pago a finales de mes, pero no concreta nada”.
Deudas del Grupo Losán
Losán, también mantiene deudas millonarias con bancos, acreedores y la SEPI, lo que condiciona su capacidad de pagar a los trabajadores y dificulta la previsión de soluciones a corto plazo. Por ello, los sindicatos hacen un llamamiento explícito a la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) y a los gobiernos autonómicos para que intervengan y exijan transparencia al Grupo Losán. Consideran que, tras las ayudas públicas recibidas y el rescate financiero, la empresa tiene la obligación de garantizar el pago a sus trabajadores y la continuidad de los empleos.
Según los sindicatos, el grupo podría estar descapitalizando recursos de sus plantas, lo que hace temer que la situación desemboque en un cierre total. En este sentido, la secretaria regional de la Federeción de CCOO ha detallado que, en esa misma reunión que mantuvieron el lunes, se planteó a la empresa la posibilidad de presentar un concurso de acreedores o aplicar un ERTE como medidas para afrontar la situación, pero el Grupo Losán las rechazó. “Eso nos hace temer que están jugando literalmente a descapitalizar y, finalmente, pegar el cerrojazo”, ha señalado Cabañero.

Asimismo, Cabañero ha categorizado la situación de «varapalo importante para el empleo en la provincia de Cuenca» al recordar que hace poco menos de un mes que se produjo el ERE de Mahle en Motilla del Palancar y que supuso la pérdida de 600 puestos de trabajo. Por ello, ha hecho un llamamiento a las administraciones: «Ahora podrían perderse cerca de 140 empleos en la provincia de Cuenca. Por lo tanto, hacemos también un llamamiento a las administraciones a que tomen cartas en el asunto, pero sobre todo que le exijan a la empresa que sea clara en arrojar datos para saber todos a qué atenernos».
La voz de los trabajadores
Desde la representación de los trabajadores de Pinasa el presidente del comité de empresa en Cuenca, Diego Martínez, ha relatado la produnda angustia que viven los empleados: “Aquí hay familias que trabajan los dos en la empresa y esto es una locura. Llevar casi dos años sin cobrar es inaguantable. Pedimos cobrar lo que es nuestro y poder seguir adelante.”

Mucha gente se ha ido de la empresa al no aguantar la situación y, otros, por rescisiones de contratos. Por lo tanto, ahora trabajan 150 empleados y alrededor de 30 están de baja por problemas de salud derivados de la situación. “En estos dos años ha habido incluso infartos. Esto no se puede seguir prolongando”, ha afirmado Martínez.
Jesús Laín, representante de la Federación de Industria de UGT, ha destacado el agotamiento psicológico de los trabajadores afirmando que no todo vale para evitar un proceso de concurso de acreedores.
Los sindicatos plantean incrementar la presión
Los sindicatos advierten que, de no recibir soluciones inmediatas, intensificarán las medidas de presión, incluyendo nuevas movilizaciones y posibles huelgas, para garantizar los derechos de los empleados y la continuidad de los puestos de trabajo.
Los sindicatos han comenzado a plantear denuncias y acciones judiciales para proteger a los trabajadores y garantizar el cobro de los salarios pendientes. Estas acciones incluyen denuncias individuales y colectivas, con el objetivo de que los empleados puedan recuperar sus nóminas y acceder a posibles indemnizaciones en caso de cierre o reestructuración de la empresa.

Según los representantes sindicales, varias denuncias ya han sido presentadas y están pendientes de resolución, mientras que otras se encuentran en preparación, tanto para cubrir los impagos de noviembre y diciembre de 2025 y la paga extra de Navidad, como para reclamar garantías frente a la incertidumbre sobre el futuro del grupo.
Se estima que en Castilla-La Mancha hay 140 trabajadores afectados, mientras que a nivel nacional los afectados superan los 800, incluyendo plantas en Galicia, Castilla y León y Castilla-La Mancha.









































































