La provincia de Cuenca figura entre los territorios afectados por la actividad de una organización criminal a la que la Guardia Civil atribuye más de un centenar de robos en gasolineras, comercios y domicilios repartidos por seis provincias españolas. Según el balance difundido este miércoles por la Dirección General del cuerpo, los investigadores dan por esclarecidos tres robos cometidos en Cuenca, en el marco de la operación Gasfilter-Seagas.
La investigación ha culminado con la detención de cuatro personas —localizadas en Murcia y Alicante— y con tres registros practicados en Beniel (Murcia) y Palomares (Almería). En estos operativos se han intervenido más de 12.000 euros, dos vehículos y cerca de 50 piezas de joyería, además de prendas de vestir supuestamente utilizadas en los asaltos.
Cuenca, dentro del radio de acción del grupo
Aunque el grueso de los robos se concentró en Murcia (50) y Alicante (20), la Guardia Civil sitúa a Cuenca en el mapa delictivo de la banda junto a Almería (12), Granada (10) y Albacete (7). En total, los agentes atribuyen al grupo tres acciones delictivas en territorio conquense, una cifra menor que en otras provincias pero relevante por la extensión del fenómeno y el patrón itinerante detectado.
Los investigadores señalan que la organización actuaba de forma coordinada y con alta movilidad, desplazándose de madrugada para cometer robos “rápidos” y con fuerza, especialmente en estaciones de servicio.
Un patrón repetido: vehículos robados y golpes en minutos
La operación se inició en julio, tras varios asaltos en gasolineras de Murcia y Alicante que presentaban un modus operandi común: los autores usaban coches sustraídos, acudían de noche a las estaciones de servicio, forzaban accesos con mazos y, en cuestión de minutos, se llevaban cajas registradoras y máquinas de tabaco, que después trasladaban a lugares apartados para vaciarlas y abandonarlas.
Con el avance de las pesquisas, la Guardia Civil concluyó que el grupo no se limitaba a las gasolineras: también habría participado en robos en establecimientos de hostelería y en viviendas habitadas, llegando —según el relato oficial— a emplear violencia para ejecutar los golpes.
La cadena de robos alcanzó el eje Cuenca-Albacete
La actividad del grupo se intensificó durante el otoño. Solo en septiembre y noviembre, la banda habría cometido robos en Almería, Murcia, Alicante, Albacete, Cuenca y Granada. Además, durante las madrugadas de Nochebuena y Nochevieja, los investigadores sitúan varios asaltos en municipios de Albacete (Cancarix, Agramón y Tobarra), con la sustracción de dinero, joyas y vehículos, lo que evidencia —según fuentes de la investigación— una estrategia de aprovechar fechas señaladas para actuar.
Las detenciones se produjeron en dos fases: dos sospechosos fueron arrestados cuando viajaban en un vehículo con destino a Almería y los agentes hallaron joyas robadas ocultas bajo los asientos; posteriormente, se detuvo a otras dos personas en San Javier y Cartagena (Murcia).
La Guardia Civil mantiene la investigación abierta para concretar la atribución de hechos y recuperar efectos sustraídos, mientras el caso pone el foco en la vulnerabilidad de gasolineras y viviendas aisladas, también en provincias como Cuenca, ante bandas con capacidad de desplazamiento y actuación en múltiples territorios.