La Diócesis de Cuenca vivió ayer un día histórico: Pablo Pérez Ballesteros fue ordenado sacerdote por Mons. José María Yanguas, obispo de Cuenca, en la Catedral, en una emotiva ceremonia que llenó de alegría a toda la comunidad.
Antes de su ordenación, Pablo realizó los actos previos que preparan al seminarista para el sacerdocio: emitió la Profesión de Fe, prestó el Juramento de Fidelidad y suscribió la Declaración de Libertad. Estos compromisos, firmados por él mismo, le habilitan para vivir y enseñar la fe, aceptar las enseñanzas de la Iglesia y obedecer a sus pastores y las leyes eclesiásticas.

El viernes 9 de enero, la Parroquia de San José Obrero acogió una vigilia de oración en acción de gracias por su futura ordenación, un momento de recogimiento y gratitud que reunió a numerosos fieles.
El sábado 10 de enero, a las 17:00 horas, Mons. José María Yanguas presidió la Eucaristía en la que ordenó sacerdote a Pablo Pérez Ballesteros, marcando el inicio de su ministerio en la Diócesis de Cuenca.

Este domingo 11 de enero, Pablo celebrará su primera Misa de Acción de Gracias a las 17:00 horas en la Parroquia de San José Obrero, invitando a todos los fieles a acompañarle y compartir la alegría por este don a la Iglesia conquense.

La Diócesis de Cuenca anima a todos a acompañar a Pablo con la oración, pidiendo al Señor que lo sostenga en su ministerio y le conceda humildad, fidelidad y entrega al servicio del pueblo de Dios. Este domingo se convierte en una jornada de gratitud y alegría por la vocación sacerdotal que hoy comienza.