Adiós a un emblema gastronómico: el mesón que baja la persiana tras más de 35 años de historia en Cuenca

Un día triste para la gastronomía de Cuenca

Cuenca se despide este domingo 11 de enero de uno de sus referentes gastronómicos. El Mesón José, un negocio familiar que durante más de tres décadas ha sido punto de encuentro para conquenses y visitantes, cierra definitivamente sus puertas, poniendo fin a una etapa marcada por la tradición, el buen hacer en la cocina y el trato cercano.

Ubicado en el corazón de la ciudad (calle San Francisco), el Mesón José ha sido durante años sinónimo de la mejor cocina de la provincia, un lugar donde los sabores de siempre encontraban su máxima expresión y donde generaciones enteras han celebrado comidas familiares, encuentros entre amigos y visitas especiales. Su cierre supone la pérdida de uno de esos establecimientos “de toda la vida” que forman parte de la memoria colectiva de Cuenca.

En declaraciones a El Digital de Cuenca, sus propietarios explican que la decisión responde al deseo de descansar tras muchos años de intenso trabajo. “Ha llegado el momento de parar, de cuidarnos y de disfrutar de una etapa más tranquila”, señalan, reconociendo que no ha sido una elección fácil, pero sí meditada.

Pese a la tristeza que supone echar el cierre, los dueños del Mesón José se muestran profundamente agradecidos. “Solo tenemos palabras de gratitud para Cuenca y para todos nuestros clientes. Nos han acompañado durante más de 35 años y nos han hecho sentir como en casa cada día”, afirman emocionados.

Este domingo, cuando la persiana se baje por última vez, no solo cerrará un negocio, sino también un capítulo importante de la historia gastronómica y social de la ciudad. El Mesón José se marcha dejando un legado de buen servicio, cocina tradicional y cercanía humana que permanecerá en el recuerdo de quienes alguna vez se sentaron a su mesa.

Carlos Massó

Graduado en Periodismo y Diplomado en Trabajo Social. Natural de Carrascosa de Haro vive y disfruta de Cuenca, donde nació en un bonito año como fue el 1988. Informar, trabajar, luchar y soñar.
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