Tres años después del trágico suceso que impactó a Cuenca, comienza un juicio que puede poner fin a la espera de justicia para la familia de la víctima. Más allá de la condena que se pueda imponer, el caso recuerda la persistencia de la violencia de género y sus efectos en la comunidad.
Los hechos que conmocionaron a Cuenca
El crimen ocurrió en la madrugada del 18 de abril de 2022 en Nohales, pedanía cercana a la capital. La víctima, madre de dos hijos de 14 y 8 años y muy conocida en la ciudad, fue atacada por su expareja. Un amigo que la acompañaba también resultó herido. Tras la agresión, el acusado se autoinfligió heridas antes de ser detenido por la Guardia Civil. La mujer falleció en el lugar, mientras que el hombre herido se recupera de sus lesiones.
A nivel nacional, este asesinato se produjo cuando España ya había registrado más de mil mujeres asesinadas por violencia de género desde 2003, un dato que refleja la magnitud de esta lacra social y el impacto que tuvo este caso en la comunidad.
Delitos y penas que solicita la Fiscalía
En total, el acusado se enfrenta a cuatro delitos: uno por asesinar a su expareja, para el que se solicita una condena de 25 años de prisión; otro por tentativa de asesinato contra la pareja de la víctima, con una pena de 12 años; y dos años de cárcel por un delito de allanamiento de morada, ya que entró en el domicilio que compartían la fallecida y su actual pareja de madrugada.
Además, la Fiscalía pide un año de prisión por quebrantamiento de condena, así como la retirada de la patria potestad de los hijos y una orden de alejamiento y prohibición de comunicación durante 35 años.
La Fiscalía también reclama indemnizaciones económicas por daños morales: 200.000 euros para cada hijo, 75.000 euros para la madre de la víctima, 30.000 euros para cada hermano y 27.650 euros para la pareja de la fallecida, agredida durante los hechos.

Contexto y repercusión social
Victoria Cristina y su expareja se casaron en 2007 y tuvieron dos hijos. En marzo de 2021, ella decidió poner fin a la relación y en noviembre denunció malos tratos, por lo que se impuso al acusado una medida cautelar de alejamiento y prohibición de comunicación a 200 metros.
Este caso supuso el primer asesinato por violencia de género en la provincia de Cuenca desde los crímenes de Laura y Marina en 2015, y dejó un impacto profundo en la ciudad. La víctima era muy conocida, lo que aumentó la repercusión y la conmoción social.
El juicio
La vista oral se prolongará hasta el 16 de enero y será un jurado popular quien determine la culpabilidad del acusado. La Fiscalía presentará todas las pruebas y el relato de los hechos, buscando demostrar la responsabilidad del hombre en este crimen.
El juicio que comienza mañana no solo determinará la condena del acusado, sino que también sirve como un recordatorio de la importancia de prevenir la violencia de género y proteger a los menores que quedan afectados. Tres años después del asesinato de Victoria Cristina, Cuenca sigue buscando justicia y mecanismos que eviten que tragedias como esta se repitan.
