La Hermandad de La Exaltación Cuenca conmemorará el 75 aniversario de su paso con una procesión extraordinaria el sábado 28 de febrero de 2026, que partirá desde la iglesia de San Esteban. Este evento se convertirá en el momento central de un año lleno de actos y actividades que celebrarán la historia, la devoción y el patrimonio artístico de la corporación.
En 1951, el paso escultórico de La Exaltación, obra del escultor conquense Marco Pérez y costeado por la Diputación Provincial de Cuenca, se incorporó por primera vez al desfile procesional, marcando un hito en la historia de la Semana Santa de la ciudad. Este conjunto escultórico está compuesto por siete figuras que recrean con gran dramatismo la escena de la Crucifixión: Cristo Crucificado en el centro del paso, dos sayones que lo izan, otro sayón que empuja la Cruz, la Virgen María con la mirada clavada en su hijo, María Magdalena arrodillada a los pies de la Cruz y un último sayón que apoya la escalera sobre la Cruz. Cada figura aporta fuerza narrativa y emoción, mostrando la devoción y el valor artístico que han convertido al paso en un icono de la Semana Santa conquense.

La procesión comenzará a las 11:45 horas, tras la Santa Misa de las 11:00 horas en San Esteban. Por el momento, el itinerario y otros detalles se darán a conocer oficialmente en la Junta General Ordinaria del domingo 11 de enero, garantizando que los primeros en recibir toda la información sean los propios hermanos.
Todos los participantes deberán acudir con vestimenta adecuada, recomendándose ropa oscura. En el caso de banceros e integrantes de insignias, será obligatorio traje oscuro, corbata y zapatos negros, según la citación oficial.
Aunque la procesión extraordinaria será el acto más destacado, a lo largo del año se anunciarán nuevos eventos y actividades que completarán la conmemoración del 75 aniversario, poniendo en valor el legado histórico, artístico y devocional de la hermandad.
Con esta procesión, La Exaltación volverá a escribir una página histórica en la Semana Santa de Cuenca, celebrando el paso escultórico que desde 1951 forma parte de su desfile procesional, su devoción centenaria y su importante patrimonio artístico, capaz de emocionar a todos los que contemplan su imponente escena de la Crucifixión.
