Situación «límite» en una empresa de Cuenca: «Queremos trabajar y cobrar, no mendigar»

Los empleados del Grupo Losán se movilizarán el próximo jueves para exigir el pago de sus salarios

Los trabajadores del Grupo Losán han denunciado este viernes la situación «límite» que atraviesan las distintas factorías de la empresa en diferentes zonas del país, entre ellas la provincia de Cuenca, como consecuencia de la «prolongada e injustificable dilatación en la entrada del nuevo inversor», un proceso que, «lejos de aportar estabilidad», está sumiendo a la plantilla en una «agonía laboral y personal sin precedentes».

La plantas de la compañía, repartidas entre Castilla-La Mancha -la de Pina S.A. en Fuentes (Cuenca) y Componentes Losán en Pedro Muñoz (Ciudad Real)-, Galicia y Castilla y León, se encuentran hoy «gravemente afectadas por una falta de liquidez que se traslada al personal», al que «se le adeuda las nóminas de noviembre y diciembre, así como la paga extraordinaria de Navidad». Todo ello, «sin que exista una hoja de ruta clara, fechas concretas ni compromisos firmes por parte de la empresa».

Un problema «enquistado»

«Esta situación no es puntual ni coyuntural, se trata de un problema enquistado, sostenido en el tiempo, derivado de una gestión empresarial incapaz de garantizar el cumplimiento de sus obligaciones básicas, que ha provocado un goteo constante e imparable de salidas de compañeros/as, en muchos casos amparados por sentencias judiciales que constatan el incumplimiento reiterado de las obligaciones salariales», señalan las plantillas.

El resultado, según dicen, es un «drástico adelgazamiento» de las plantillas en todas las factorías, hasta el punto de «poner en seria duda la capacidad real del grupo para retomar la actividad productiva con garantías mínimas, incluso aunque la operación con el inversor llegue a cerrarse».

El personal del Grupo Losán explica que «no se está perdiendo únicamente empleo», sino «conocimiento industrial, experiencia técnica y capital humano construido durante décadas en un grupo que ha sido referencia del sector de la madera».

«Cada salida forzada debilita el proyecto industrial y acerca un escenario de desmantelamiento silencioso de las fábricas. Cada semana de retraso no solo agrava la situación social de las familias afectadas, sino que erosiona de forma silenciosa, pero irreversible, la confianza en la viabilidad futura del proyecto industrial», añade.

Profunda decepción

En este escenario, las plantillas consideran necesario expresar con claridad y firmeza su «profunda decepción» ante la actitud de todos los protagonistas de esta historia, «como el Grupo Losán, la banca, SEPI, entidad pública dependiente del Gobierno central, y demás instituciones implicadas, Xunta de Galicia, Junta de Castilla-León y Junta Castilla-La Mancha».

«Pese a haber dado su visto bueno a la operación con el inversor, estas permanecen, a ojos del personal, en una posición de inacción, sin exigir responsabilidades por los retrasos acumulados ni el incumplimiento de los compromisos, sin imponer penalizaciones por demora ni promover una modificación de las condiciones de pago que permita aliviar una situación que ya es insostenible», subraya.

«La paciencia se agota»

El personal exige una «implicación real y efectiva, acorde con la dimensión social, territorial e industrial del Grupo Losán, cuyas plantas sostienen empleo directo e indirecto en varias comunidades autónomas y resultan estratégicas para comarcas enteras eminentemente rurales, donde las alternativas laborales son escasas o inexistentes».

«La paciencia se está agotando. Las personas trabajadoras han cumplido sobradamente con su parte, aguantando estoicamente años de sacrificios y no están dispuestas a seguir sosteniendo esta situación mientras la dirección incumple sistemáticamente sus responsabilidades. No se puede pedir responsabilidad, sacrificio y compromiso al personal mientras se prolonga indefinidamente una operación que no llega, mientras las nóminas no se pagan y mientras el reloj avanza hacia un escenario de deterioro industrial irreparable», señalan los empleados.

En este sentido, reclaman «decisiones inmediatas, pagos urgentes y una actuación firme de todas las partes implicadas». «La defensa del empleo y del futuro industrial exige pasar de las palabras a los hechos y el personal está dispuesto a luchar para evitar que se consolide este proceso de abandono. Cada día que pasa sin soluciones no es simplemente un día más, es un día más de pérdida de empleo, de talento y de futuro industrial para Galicia, Castilla y León y Castilla-La Mancha», manifiestan.

Por ello, las personas trabajadoras del Grupo Losán han convocado para el próximo 15 de enero concentraciones, a las 11.00 horas, frente a sus respectivos centros de trabajo para exigir soluciones al Grupo Losan. «Queremos trabajar y cobrar, no mendigar», zanjan.

María López

Graduada en Periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha. He pasado por Cadena SER, Castilla-La Mancha Media y El Español.
Botón volver arriba