Quien haya sido niño en Cuenca en los últimos cuarenta años, seguramente ha reído alguna vez frente a un títere. Detrás de muchas de esas risas está la compañía Títeres Lardero Cuenca, que este 2026 celebra cuatro décadas sobre los escenarios, convertida ya en parte de la memoria colectiva de la ciudad.
Su director, Ángel Suárez Herranz, repasa una trayectoria marcada por la vocación, la constancia y un amor profundo por el mundo del títere. Todo comenzó antes incluso de la fundación oficial del grupo, cuando Ángel estudiaba Magisterio. «Fue gracias a Matilde Molina, profesora de Historia del Arte, que creó un grupo de títeres con alumnos de la Escuela de Magisterio. En 1983 hicimos Pinocho y en 1984 y 1985 una obra de Las mil y una noches. Ahí fue cuando me enganché definitivamente a los títeres«.

Ese «enganche» acabaría convirtiéndose en un proyecto de vida. En 1986 nació Títeres Lardero Cuenca. «Al principio el grupo estaba formado por compañeros de la Escuela, pero con el tiempo se fueron marchando. Nos quedamos mi hermano, Carlos Suárez, que es el técnico, y yo».
Un año después se incorporó Mari Carmen Jacob, que más tarde se convertiría en su esposa.
«Desde entonces, los tres hemos sacado adelante este proyecto«. En 1988 llegó el primer montaje propio, La farsa del dragón y la princesa, que marcó un antes y un después.
«Ahí empezó realmente toda esta maravillosa historia«.

Ángel Suárez habla del títere no solo como un oficio, sino como una forma de entender la cultura.
«Me he dedicado a este mundo desde los 23 años. El títere es un mundo mágico, no solo para niños, también para los adultos. He intentado siempre que estuviera donde tiene que estar».
En Cuenca, ese mundo tiene una referencia clara. «Todos tuvimos un maestro: Maese Cosma ‘Chupagrifos’. Desde los años 60 hasta los 80 era una cita obligada en las ferias. En Cuenca, los títeres son Chupagrifos«.
Sobre la situación actual del sector en la ciudad, Ángel Suárez no oculta su preocupación. La desaparición del festival Titiricuenca supuso un duro golpe cultural. «Perdimos un festival con 30 años de trayectoria, bianual, de nivel nacional e internacional. Las compañías querían venir por el nivel, el trato y el público, que aquí es muy especial».

Una pérdida que se agravó en 2022 con el cierre de la Asociación Amigos del Teatro, tras 50 años de actividad, lo que conllevó también la desaparición del festival internacional de teatro de actores y de la programación estable de primavera y otoño. «He presentado proyectos al Ayuntamiento en 2023 y 2024. La respuesta fue siempre el silencio. Al final entendí que no había interés político en el proyecto».
Pese a todo, el público sigue respondiendo. «En los sábados de títeres veo ahora a los que venían de niños y hoy traen a sus hijos. Disfrutan igual o más. Los títeres crean una convivencia familiar muy especial, porque el espectáculo no termina cuando acaba la función, continúa después, cuando se van hablando de la obra».
Para celebrar el 40 aniversario, la compañía ha preparado una programación especial.
«Hemos editado un calendario con una foto de nuestros títeres con la maleta, como homenaje a estos 40 años». El 14 de febrero actuarán en Aguirre con Pelos y la bibliotecaria, una obra estrenada en la calle que ahora llega a sala. Además, el 19 de abril, coincidiendo con el equinoccio de primavera, está previsto el estreno de Los tres deseos en la plaza Taiyo.
Otro de los proyectos más ilusionantes es la publicación de un libro.
«Estamos escribiéndolo con la idea de editarlo para el Día Mundial del Libro. Recoge nuestra pequeña historia de estos 40 años con los títeres en Cuenca«.

Mirando atrás, Ángel Suárez lo tiene claro. «No he perdido el tiempo. He hecho muchísimas cosas desde distintos espacios culturales. A veces me pregunto cómo me ha dado tiempo a todo».
Y mirando al futuro, la ilusión permanece intacta. «Seguimos preparando los sábados de títeres y me gusta mucho conocer grupos nuevos, porque eso garantiza que el títere tenga continuidad«.
Como mensaje final, una invitación abierta al público: «Que estén muy atentos, porque este año vamos a hacer muchas actividades paralelas para celebrar estos 40 años. Queremos compartirlo con todos«.
