Los Reyes Magos suspendieron su tradicional llegada en tirolina al Casco Antiguo de la ciudad debido a la previsión meteorológica adversa, que aconsejaba extremar las precauciones en un evento seguido por cientos de familias.
Melchor, Gaspar y Baltasar llegaron igualmente desde Oriente, fieles a su cita anual con los más pequeños, pero optaron por no deslizarse por la tirolina como en ediciones anteriores para no poner en riesgo la seguridad ni empañar la magia de la Navidad con un contratiempo evitable.
Sin embargo, tal y como ha podido saber El Digital de Cuenca, la propia tirolina sí estuvo en funcionamiento durante la mañana, en condiciones normales y sin incidencias destacables. Un detalle que no pasó desapercibido para los más madrugadores y que alimentó los comentarios en las horas previas a la Cabalgata.
Así, Reyes Magos recorrieron Cuenca de la forma más clásica, saludando a niños y mayores y recordando que, incluso sin tirolina, la ilusión sigue llegando desde Oriente puntualmente cada 5 de enero.