La raíz de los problemas de sueño en los conquenses: «Vivimos al límite»

El Herbolario Biocentro de Cuenca alerta de la adicción a pastillas químicas para dormir en la sociedad actual

No hay conversación social que se precie en la que no salga a relucir tarde o temprano lo mal que se duerme últimamente, los insomnios y las pastillas que cada uno considera para poder conciliar el sueño. Eduardo Esteban del Herbolario Biocentro Xúcar sostuvo en El Digital de Cuenca que para dormir hay tres grandes grupos de productos.

A la cabeza se sitúa la melatonina y productos que llevan melatonina. Luego estarían los productos elaborados con plantas: valeriana, parsiflora, espino blanco, lavanda… Después el magnesio, un mineral muy apreciado para relajar el sistema nervioso. Y por último, otro cuarto grupo lo constituye una planta, pero un poco peculiar, distinta: la ashwagandha. «Es una planta adaptógena que significa que nos va a ayudar a llevar mejor situaciones de estrés cuando tenemos algo en la cabeza dándonos vueltas, algo que nos preocupa, para que nos dé un poquito más igual» (risas). De esta forma también contribuye a bajar el cortisol y el nivel de alerta.

Eduardo Esteban muestra su oferta de productos con melatonina/ Néstor Robaina

La melatonina como inductor del sueño

De sobra es conocida la melatonina como hormona natural que regula el ciclo sueño-vigilia, es el propio ser humano quien la produce, y durante el día registra niveles bajos para estar despiertos y por la noche, a partir ya de las 17 horas, van subiendo y el cuerpo la va produciendo cada vez más para inducir al sueño.

El meollo de la cuestión es el siguiente: «Hay veces que por tema de estrés, horarios de trabajo en colectivos que trabajan por turnos, o por el jet lag -la diferencia de hora entre países- se desajusta esa hormona, no se produce la cantidad suficiente y la persona no consigue dormirse. Entonces es cuando es interesante suplementarla». Los herbolarios la venden, pero según explicó, con una limitación máxima por dosis de 1,9 miligramos, con la finalidad de ayudar a conciliar el sueño. «Es realmente un inductor del sueño, algo que nos va a hacer que nos durmamos», aseguró Esteban. De esta forma, tanto si el cuerpo no produce la cantidad suficiente de melatonina como si su producción natural está desajustada el aporte extra de melatonia sería el producto más efectivo.

Junto a ello, recomendó el magnesio para los cuadros más difíciles: «El magnesio es un relajante del sistema nervioso. Va a funcionar muy bien, aunque no a todo el mundo. Pero en general es un relajante muscular que nos va a inducir al sueño». Además, ayuda a la producción natural de melatonina y adopta varias presentaciones dependiendo de a qué va asociado: «Tenemos el citrato de magnesio, tenemos bisglicinato, carbonato, malato…, hay muchísimas formas de magnesio». En su opinión, el más efectivo para el tema del sueño es el bisglicinato de magnesio. «Se llama así porque es un magnesio asociado a dos glicinas, que serían como el vehículo de transporte de magnesio. Es el que mejor se absorbe y no tiene ningún efecto laxante ni va a producir ninguna molestia a nivel intestinal», añadió.

Ashwagandha KSM-66, el último grito contra la rumiación cognitiva/ Néstor Robaina

Las plantas hacen que el sueño sea más duradero

En el grupo de las plantas mostró la valeriana, la parsiflora, espino blanco, infusiones… Con presentación en infusiones, comprimidos y extractos de plantas. «Nos ayudan a relajarnos, pero no son como la melatonina que realmente nos va a inducir al sueño, sino que cuando ya cogemos el sueño las plantas van a hacer que ese sueño sea más duradero».

Así, mientras que con la melatonina en media hora o 45 minutos se nota cierta somnolencia, con las plantas se nota relajación y es muy común, según puntualizó Eduardo Esteban que haya laboratorios que mezclen melatonina con plantas. «Hacen componentes bicapa y tienen una melatonina de liberación rápida para que el sueño se coja rápidamente y luego esas plantas consiguen que dure más, son productos muy interesantes».

Eduardo sostiene uno de los productos que más se venden en el herbolario/ Néstor Robaina

La esclavitud del estrés en la sociedad contemporánea

Esteban lo tuvo claro desde el primer momento. La sociedad cada vez necesita más ayuda para conciliar el sueño primero por el estrés. «Hoy en día vivimos al límite entre trabajo, familia y demás. Muchas veces hacemos un deporte como afición, pero en otras ocasiones lo tomamos como si fuésemos profesionales y también causa estrés, entonces estamos todo el día estresados y nuestro cortisol -la hormona que nos mantiene alerta- está muy alto». Según observó, eso está muy bien para cuando hay un peligro, pero no está tan bien cuando se tiene todo el día tan alto.

Aquí está la verdadera raíz del problema a la hora de no poder conciliar el sueño. Pero luego también están las pantallas que influyen muchísimo: «La luz azul de las pantallas inhibe nuestra producción natural de melatonina. Yo, por ejemplo, cuando algún cliente me viene con problemas de sueño, le voy a aconsejar un producto, pero aparte le voy a decir unos hábitos que van a funcionar bien». Entre ellos, olvidarse del móvil a partir de la cena, incluso antes. «El cuerpo necesita oscuridad para producir melatonina porque funcionamos con los ritmos circadianos, o sea, cuando hay sol nos mantenemos despiertos y cuando empieza la oscuridad producimos melatonina. Si estás con el móvil o con la tele, esa luz azul te va a inhibir esa producción, ya que el cerebro entiende que no es de noche», detalló Eduardo.

Lo cierto es que, según confesó, «hay muchísima gente con ansiedad» que acude al herbolario por estos motivos. Incluso otras personas porque simplemente quieren bajar su dependencia de los productos químicos: «Una pastilla química te produce un sueño ficticio, artificial, te levantas más cansado y al final la gente se da cuenta que eso les genera una adicción, un enganche». Por eso, aquí lo importante es beneficiarse del efecto positivo que tiene la melatonina, por ejemplo, dado su impacto de arrastre, es decir, que si se toma durante una temporada y se suspende el consumo, ayuda igualmente durante un tiempo a regular el sueño y sigue funcionando sin que se la eche en falta.

Almudena Collado

Redactora de El Digital de Cuenca. Nacida en Cuenca. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación en radio y televisión como Cadena COPE, CMM y profesora de Onda Radio en Universidad Francisco de Vitoria.
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