El Belén de Playmobil de Cuenca cerró ayer, 5 de enero, con un récord de visitantes y una ilusión renovada de cara a la próxima Navidad. Más de 5.000 personas han disfrutado de este montaje en el CEIP Hermanos Valdés, y más de 800 papeletas se depositaron en el popular Concurso del Mono, consolidando el evento como una de las citas navideñas más esperadas de la ciudad.
A pesar de las frías y lluviosas tardes navideñas, conquenses y visitantes no quisieron perderse este Belén, que en esta ocasión ocupó unos 15 metros cuadrados, lejos de los cerca de 50 metros cuadrados del montaje del pasado año. «Estamos muy contentos de haberlo montado en mi colegio y de la respuesta que ha tenido la gente», explica José Andrés, uno de los colaboradores del proyecto.
Detrás de toda la organización del Belén está José Andrés Sevilla, que coordina el montaje, aporta figuras de su colección personal y organiza cada edición. El Belén cuenta con cuatro o cinco escenas, en las que no faltan figuras únicas creadas combinando elementos de distintos personajes, un detalle que aporta originalidad y personalidad a cada rincón.

Tras el éxito de este año, la mirada ya está puesta en el futuro. El objetivo es claro: dar un salto de escala y convertir el Belén de Playmobil de Cuenca en uno de los más grandes de España. «Material hay y durante este año se puede preparar mucho más. Ilusión, ideas y ganas no nos faltan», señala José Andrés Sevilla.
Para hacerlo realidad, el equipo necesita un espacio amplio y céntrico. Entre las ubicaciones que se barajan se encuentran la iglesia de San Andrés, para integrarlo dentro de la Ruta de los Belenes, o un lugar emblemático como la Diputación Provincial, aunque actualmente este espacio acoge el tradicional Belén del Hospital de Santiago.
El proyecto requeriría un recinto de más de 60 metros cuadrados, con el Belén dispuesto «a modo de isla» y con tarimas que permitan realzar las escenas. «El montaje es lento, son miles de piezas colocadas una a una, por eso es fundamental disponer del espacio al menos un mes antes de Navidad», subraya José Andrés Sevilla.
Desde la organización insisten además en que la entrada seguirá siendo gratuita, algo poco habitual en exposiciones de Playmobil de gran formato. «Nosotros asumimos el trabajo y los gastos del montaje; solo pedimos el espacio y el tiempo necesarios», explica Sevilla.
Con una trayectoria consolidada y un público que no deja lugar a dudas, el Belén de Playmobil de Cuenca afronta ahora el reto de encontrar el respaldo institucional que le permita crecer. «El problema es cerrar el sitio con tiempo, porque luego aparecen conciertos, charlas o exposiciones y ya no hay margen suficiente para un montaje de estas dimensiones», concluye José Andrés Sevilla.
El éxito de este Belén demuestra que la creatividad y la ilusión también forman parte de la Navidad conquense, y ahora Cuenca tiene la oportunidad de acoger un proyecto que podría convertirse en uno de los más grandes de España.
