La entrevista publicada por El Digital de Cuenca a Martín Lapeña, uno de los nombres llamados a protagonizar la nueva etapa del Partido Popular de Cuenca, en la capital y provincia ha provocado una reacción inmediata y contundente. La exsenadora del PP por Cuenca, Montserrat Martínez González, ha expresado públicamente su malestar, reabriendo el debate interno sobre la Gestora, la ausencia de un congreso provincial y el rumbo orgánico del partido.
En dicha entrevista, Lapeña afirmaba, entre otras cuestiones, que «no hay división en el PP de Cuenca, no somos una secta», una declaración que no ha pasado desapercibida dentro de las filas populares. A raíz de esas palabras, Martínez decidió pronunciarse a través de sus redes sociales con un mensaje especialmente crítico tanto con el contenido de la entrevista como con la situación interna que atraviesa la formación en la provincia.
La exsenadora comienza señalando que el 1 de enero debería ser un día para mirar al futuro con esperanza y no para hablar de política, confiando en que el nuevo año traiga el cambio de gobierno que, en sus palabras, «tanto anhelamos los que luchamos por un mundo mejor». Sin embargo, asegura que no puede permanecer callada tras leer una entrevista que considera plagada de falsedades.
De forma tajante, Martínez subraya que la gran mayoría de los afiliados del PP de Cuenca reclaman elegir a su presidente democráticamente en un congreso, defendiendo que la existencia de una Gestora es la prueba de que la estructura provincial necesita una solución democrática inmediata. A su juicio, prolongar esta situación supone limitar el derecho de la militancia a participar activamente en la vida del partido.
Uno de los aspectos que más crítica es la afirmación de que Benjamín Prieto dimitió voluntariamente. Martínez se pregunta cómo se puede sostener esa versión y si se utiliza para legitimar una situación que, en su opinión, «no tiene una explicación sensata».
También muestra su rechazo a la posibilidad de alargar la duración de la Gestora más allá de los seis meses, aun cuando los Estatutos lo permitan. Para la exsenadora, esta decisión responde a la voluntad de privar a los afiliados de su derecho a elegir libremente a su presidente, una situación que llega a calificar como una forma de «ocupación» del partido.
En su mensaje, Martínez incide además en el concepto de libertad interna, recordando que esta no puede ser solo para quienes dirigen provisionalmente la organización. «No hay libertad si no hay democracia», afirma de manera rotunda.
Respecto al supuesto «silencio atronador» al que se aludía en la entrevista, la exsenadora aclara que no debe confundirse el respeto que muchos militantes mantienen hacia su partido en periodos electorales con la ausencia de opinión o de crítica. En este sentido, advierte de que la difusión de bulos no puede normalizarse dentro de una organización política.
El malestar expresado por Montserrat Martínez no es, según diversas fuentes consultadas por este medio, un hecho aislado. En ámbitos internos del Partido Popular de Cuenca se percibe una creciente inquietud entre afiliados y simpatizantes, que cuestionan la gestión del periodo de Gestora, la falta de explicaciones claras y la demora en la convocatoria del congreso provincial.
Algunas de estas voces advierten, además, del riesgo de desmovilización interna y del impacto que esta situación puede tener en el futuro electoral del partido en la provincia, en un contexto político cada vez más fragmentado.
Estas posiciones coinciden en reivindicar el carácter históricamente participativo del Partido Popular, recordando que la celebración de congresos ha sido tradicionalmente una herramienta clave para reforzar la cohesión interna, especialmente en momentos de transición orgánica.
El posicionamiento de la exsenadora concluye con un llamamiento a trabajar por un PP de Cuenca fuerte, cohesionado y ganador, dejando atrás, según sus palabras, los engaños y la falta de respeto hacia la militancia.
Un escenario que confirma que el debate interno en el Partido Popular de Cuenca sigue muy vivo y que la etapa de la Gestora continúa generando inquietud entre una parte significativa de sus afiliados, en un momento decisivo para el futuro del partido en la provincia.