Los rumores que corren por la ciudad sobre el futuro de la pastelería Las Delicias, frente a la Estación de Autobuses, han resultado ser totalmente infundados e innecesarios. Según ha podido saber El Digital de Cuenca, la alarma se ha desatado al difundirse la noticia de la jubilación de uno de los dueños. Sin embargo, los otros dos tienen pensado seguir dando guerra y sus elegantes dependientas aseguraron que van a seguir luciendo sonrisa en la cara.
«¿Por qué cunde este pánico en la ciudad?», se preguntaron asombradas. «O sea, que hay mucha gente que se jubila y no pasa nada, la gente se hace mayor, nosotras seguimos como empleadas y el local sigue en el mismo sitio» (risas).

Los dueños serán los que busquen reemplazo si es que lo consideran necesario, porque la empresa empezó con seis socios y quedaban tres, aunque realmente a partir de este nuevo año 2026 se avecinan cambios en la dirección. «Son tres dueños y siguen los otros dos, solo se va uno, tampoco es para tanto», tranquilizaron.
De esta manera, los conquenses no tienen por qué temer porque el otro punto de apoyo pastelero, más allá de Marisol y Casamayor, seguirá alegrando los paladares como hasta ahora. Falsa alarma de cierre mientras Elena, Irache y Verónica sigan luciendo delantal rosa al otro lado del cristal: «Al menos voy a salir guapa que hoy me he pintado los morretes, ja, ja, ja».
De momento, ya han vendido todos los Roscones de Reyes que tenían y otros tantos surtidos de pasteles pues, sin duda, la ocasión lo merece.











